EL FÚTBOL EN EL BASQUET: «SOY DEL ROJO GRACIAS A MI VIEJO Y A MI ABUELO»

El ala pívot, flamante refuerzo de Platense, contó su otra vida, Independiente. Recuerdos, anécdotas, planteles y mucho más. 

Los jugadores nos siguen permitiendo «futbolizarlos» en este período sin competencia. En esta segunda edición, nos mudamos a unas cuadras, pero nos mantenemos en el barrio de Avellaneda, la localidad más copera del país. Ya pasamos por Racing y ahora es el turno de Independiente, que desde 1907 se radicó en el barrio y le brindó un color antagónico al celeste y blanco que predominaba esas tierras. Potrero que vio lucirse a Bochini, Agüero, Trossero, Erico. Campeón de siete Copas Libertadores, una final infartarte del Nacional ante Talleres y muchas historias más. De ahí siente sus raíces Alejandro Diez que, con un amplio camino por LNB, no perdió tiempo y contó grandes historias junto a su “Diablo” querido. 

Vermouth Deportivo- ¿Cómo nació tu amor por Independiente
Alejandro Diez-De chiquito, mi abuelo y mi viejo, muy hinchas del rojo. Lo fui palpando. Miraba todos los partidos los domingos con mi viejo y más de grande me hice mucho más!

VD- ¿Quién es tu ídolo?
AD- Los verdaderos ídolos del rojo los disfruté por mi viejo. En esta época más reciente, lo que hizo el Rolfi Montenegro me encantó, lo mismo con los años del «Kun» Agüero, los disfrute mucho. La década del 90, el equipo del 94 campeón del torneo local y la súper copa la final a Boca. Lo recuerdo mucho a ese plantel. 

VD- ¿Tenes alguna anécdota vinculada al club?
AD- Sí, muchos recuerdos. La primera vez que fui a la cancha, ¡una emoción enorme! El partido era a las 21, un día de semana, y yo estaba desde las 17 con la ropa puesta caminando por Avellaneda. Una ansiedad terrible. Recuerdo pasar por locales de Racing donde me gritaban «pibe es, temprano para andar vestido así», otros me alentaban a metros de ese local (risas). Partidos internacionales, clásicos de local, ir de visitante es hermoso. Además, en mis años en Boca, aproveché mucho para ir a la cancha. Teníamos entradas para ver a Boca de local y no iba, subía el puente y me iba a Avellaneda.

VD- ¿Qué fue lo más loco que hiciste por Independiente? 
AD- En mi primer clásico de Avellaneda, se me rompió el auto yendo a la cancha. A 80 km, con un amigo, íbamos cantando las canciones, ya vestidos de arriba abajo. Se me rompió el auto 3 horas antes del partido en un pueblo. La gente, de primera; me ayudo una familia que justo tenía un taller y me dijo: “Quédate tranquilo que lo vamos a arreglar”. En ese momento, ciego con mi amigo, éramos chicos, pasó una combi con una peña de Independiente que iba a la cancha. Nos miramos y nos sumamos a la combi. Nos brindó tanta confianza esa familia que dejé el auto y fuimos a la cancha. Ganó el rojo, como de costumbre en los clásicos (sonríe) y la misma peña me trajo hasta el pueblo, llego y lo del auto no había sido nada grave, salió todo redondo. Ya hoy, más grande, no lo volvería a hacer (risas). 

VD– ¿Cómo viviste el campeonato local 2002?
AD-Tenía 15 años, súper feliz por cómo jugó ese equipo recordado por todos, la mayoría de los jugadores en su mejor nivel, atrás muy firme y adelante muy picantes. El “Rolfi”, el “Pocho” Insúa y terrible el “Cuqui” Silvera, el «Cholo» Guiñazú y Pusineri, un todo terreno, el «Gaby» Milito antes de partir, una muralla, y el «Tolo» en el banco.

VD- ¿Resignarías una Copa Sudamericana por un Campeonato Local? 
AD- No (risas). ¡Por algo tenemos el don del Rey de Copas! Por décadas lo fuimos y lo seguimos siendo. Boca se tuvo que poner «Rey de Reyes». El verdadero y auténtico «Rey de Copas» somos nosotros. Festejé mucho la del 2010 y esta reciente del 2017, jugando a gran nivel. 

VD- ¿Cómo viviste el campeonato que derivó en el descenso? 
AD- Bueno, acá se termina la nota (risas).En el descenso, justo estaba jugando en Boca e iba mucho a la cancha. Ya el equipo estaba mal y dirigencialmente también, creo se dieron varios caminos para que Independiente pierda la categoría. Ya cuando lo estructural está mal, deportivamente podés zafar algunos momentos, pero a la larga te lleva a descender. Una lástima. 

VD- ¿Cómo fue ver a un grande, como es el rojo, jugar en la B? 
AD- Banqué al equipo en todo el Nacional B, fui a casi todos los partidos. Muy triste, pero aceptando la realidad. No soy un hincha ciego, soy realista, consciente de que las cosas se habían hecho mal. Acepté eso y acepté la realidad, por eso, banqué mucho al equipo. Por suerte estuvimos un año y pudimos ascender, en ese partido desempate con Huracán, que pude ir con la peña de Olavarría, ya que daban pocas entradas en el Estadio Único de La Plata. Ganamos 2 a 0 y pude ir con amigos. Fue un desahogo más que un festejo por volver a primera. 

VD- Si jugas a la misma hora que el rojo, ¿cómo haces para enterarte cómo va? ¿Qué partido importante te perdiste por eso?
AD– En los nueve años que estuve en Peñarol, Alejandro Amoedo, dirigente del club que también es hincha de Independiente, me mantenía al tanto. Siempre molestaba a los chicos de la radio preguntando a ver cómo van. Siempre traté de estar al tanto de los partidos. Me perdí varios importantes, ahora no recuerdo uno fijo, pero llegaba al vestuario y mi viejo me mandaba un mensajito o amigos del rojo contándome como fue sabiendo que no lo podía ver. 

VD- ¿Cómo vivís los clásicos? ¿Tenes amigos de Racing?¿Existe esa típica «cargada» al rival si ganas?
AD- Con mucho entusiasmo. En la semana previa y el día del partido lo disfruto. Tengo amigos de Racing y siempre hay cargadas, alguna apuesta de por medio, pero siempre con respeto.

VD- ¿Gallego o Holan?
AD-Ambos. Holan le cambió la mentalidad al equipo y volvió al ADN de Independiente, intervino en lo institucional, revolucionó y mejoró en todos los aspectos al club. Creció en infraestructura gracias a la buena conducción actual y, en lo deportivo, nos volvió a poner como protagonistas y ganó dos copas jugando como al hincha le gusta. 

VD- En tu carrera metiste varios puntos decisivos, pero si te pregunto por un gol de a historia del Rojo. ¿Cuál elegirías?
AD- Uf, varios: el de Rambert a Navarro Montoya por arriba en la final de la Supercopa 94; el del «Kun» Agüero en la goleada a Racing 4 a 0; el de Barco en el Maracaná para salir Campeones de la Sudamericana; el penal de Tuzzio; el gol de Pusineri a Boca… Varios se me vienen a la mente y más cuando escucho hablar a mi viejo, que vivió la época dorada del Rojo 

VD- Cambiando un poquito de tema, ¿Cómo viste a la selección Argentina en la Copa América?
AD- Bien, de menor a mayor. Me gusta ver a la selección, soy fan de Messi y el «Kun», los banco mucho. Me gusta que sigan viniendo e intentando. Fue una lástima ese partido con Brasil, se jugó bien. Siempre aparecen nuevos y buenos jugadores. Ojalá se haga una buena eliminatoria y se emprolije todo desde arriba. Soy un convencido que, cuando en la AFA se solucionen varios problemas, los resultados van a llegar a la larga.

VD-¿Jugaste al fútbol «en serio» alguna vez? 
AD-Si, jugué hasta los 13 años, que empecé a crecer y probé en el básquet, por suerte (risas). Me gusta mucho el fútbol, gran central fui, áspero y no me hacía problema si tenía que reventarla (risas). Después, ya de grande, en los recesos, pero muy poco. 

Por: Laura Grecco (@laugrecco9)

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