CERRO PORTEÑO 2 – SAN LORENZO 1: ESE INGRATO HURACÁN ENTRE DOS CICLONES

Foto: @CCP1912oficial

Joaquín Larrivey dejó de ser persona grata por Parque Patricios tras aquella fatídica final que Huracán perdió en 2009 ante Vélez Sarsfield. El «Bati», surgido de la cantera Quemera, pasó del amor al odio en un parpadeo pero, haciendo lo que sabe hacer, logró cicatrizar gran parte de la herida eliminando al Cuervo de la Copa Libertadores de América. El Ciclón guaraní borró al bonaerense con un entretenido 2 a 1 en la noche de Asunción.

San Lorenzo tuvo en el buche una clasificación a cuartos de final donde iba a medirse con un viejo conocido como River Plate. Pasado el cuarto de hora inicial, Adam Bareiro anotó de penal para los de Juan Antonio Pizzi poniendo las cosas 1 a 0 y obligando a Cerro Porteño a ganar sí o sí en caso de querer continuar con vida en el certamen continental por excelencia.

La escuadra argentina era protagonista. Tenía la pelota, la hacía circular, tiraban lujos y con eso controlaban el resultado que era un baldazo de agua fría para los paraguayos que padecían la localía y se lamentaban por el 0 a 0 obtenido en el Bajo Flores que parecía, hasta en cierta medida, un buen resultado para los de Miguel Ángel Russo.

Sin embargo la historia fue distinta en la complementaria. Otro penal, en el mismo área, le daba la oportunidad a Larrivey de emparejar las acciones. Y el ex Calgiari, Rayo Vallecano y Celta de Vigo mostró todo su potencial vulnerando desde los doce pasos la valla invicta de Sebastián Torrico.

El Ciclón guaraní quedaba a un tanto de la clasificación, ya no era imposible, y empezó a jugar con los miedos del Cuervo que retrocedió y no fue el mismo equipo que avasalló a su oponente en la etapa inicial. Poco le duró el empate a los de Pizzi que, a pesar de su línea de cinco, no pudieron evitar la palomita de Óscar Ruíz tras el gran centro de Federico Carrizo. El 2 a 1 dejaba a los de Russo en cuartos de final y el cotejo tuvo otro color para el dueño de casa a pesar de la similitud de la paleta de ambas instituciones.

San Lorenzo pagó carísimo no romper el cero en el Pedro Bidegain, se encontró con un gol en Asunción y parecía tener en el bolsillo el pasaje a ser uno de los ocho mejores de Sudamérica. Sin embargo, apareció un ex Huracán para cicatrizar un poco esa bronca del pueblo Quemero hacia un hijo pródigo. Y así Cerro Porteño consiguió ese empate que le dio aire para llegar al tanto de la victoria por 2 a 1 que lo depositó en la próxima instancia donde deberá medirse frente al último campeón de la Copa Libertadores de América.

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