BOCA 0 – TIGRE 2: EL TIGRE FEROZ

El Matador tuvo su merecidísimo broche de oro en la elite del fútbol argentino. Más allá del descenso consumado al Nacional B, el conjunto de Victoria se dio el gran gusto de gritar campeón y bordar su primera estrella del profesionalismo tras derrotar al Xeneize por 2 a 0, en el Mario Alberto Kempes y en el marco de la final de la Copa de la Superliga.

En una tardenoche con un marco imponente en Córdoba, la alegría total quedó del lado de Tigre. Indudablemente el equipo cambió por completo cuando Néstor Gorosito tomó sus riendas y así hilvanó un primer semestre del 2019 con un sprint de once victorias y cinco empates en diecinueve encuentros. Boca, más allá de la posesión del balón, no mostró mucho en La Docta.

La efectividad para los del «Pipo» fue clave en el Kempes. La primera situación clara del cotejo la tuvieron los de Gustavo Alfaro a través de un largo pelotazo en el que Darío Benedetto ganó con el cuerpo, quedó mano a mano, pero el palo izquierdo de Gonzalo Marinelli devolvió el disparo del ex Arsenal de Sarandí, Gimnasia de Jujuy, y América de México.

Una falla de Esteban Andrada, en una gran acción personal de Federico González, empezó a torcer la historia en Córdoba. Iban 23 minutos cuando el otrora Ferro y Atlético Rafaela desbordó por derecha, se hamacó, y buscó el hueco contra el primer palo del guardameta. El arquero de Boca intentó cubrir la redonda con su cuerpo pero terminó escurriéndose por debajo suyo para que Tigre pudiese celebrar el 1 a 0.

La desconcentración en el equipo del «Lechuga» Alfaro le complicó el pleito. Los de la ribera no pudieron meterse en el juego y acabaron cometiendo un penal a la media hora del primer tiempo producto de un agarrón de Carlos Izquierdoz a Lucas Janson dentro del área. Quien recibió la infracción cambió la pena máxima por gol y el 2 a 0 era una realidad para los del «Pipo» en el Kempes. Así marcharon al descanso quedándole a los de Azul y Oro un tiro libre de Mauro Zárate que se perdió por línea de fondo.

En la complementaria, el Matador aguantó el resultado y práctiamente ni gravitó en ofensiva. El Xeneize fue una máquina de perderse el descuento y el principal anti-héroe de la jornada fue Benedetto. El «Pipa» de palomita vio como el esférico se iba besando el palo izquierdo de Marinelli. Después el arquero le desarticuló un lindo zapatazo rasante para mandar el intento al tiro de esquina. Y por último el travesaño le negó de cabeza su festejo dejando en claro que los vértices le jugaron una mala pasada en La Docta.

Boca vio pasar otro partido clave sin alegrías. Tigre salió campeón de un torneo de Primera División con una victoria por 2 a 0 y por un buen rato se olvidó del doloroso descenso. El merecido título para los de Victoria desató una fiesta inigualable en Córdoba, lejos de su casa, y sabiendo que el año que viene volverá a codearse con los grandes porque se ganó un pasaje para la entrante Copa Libertadores de América.

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