CENTRO ESPAÑOL 0 – LINIERS 2: EL VIRREY SELLECCHIA Y SU REVOLUCIÓN TOPADORA

Banderas rojas y amarillas. Por un lado españoles, por el otro la Topadora con apellido del último mandamás del Virreinato del Río de La Plata. La verdadera Revolución de Mayo se reprodujo 209 años más tarde en Tapiales cuando Jonathan De Oto a los cinco del primer tiempo ya dejó a la Topadora con un hombre menos por la roja directa a Jorge Rosas Quintero. Sin embargo, los de Damián Troncoso reaccionaron y terminaron ganando este duelo de ida por semifinales del Reducido ante un Gallego que terminó la contienda con nueve jugadores.

El virrey en cancha de Lugano se llamó Federico Sellecchia. Un doblete del ex Central Ballester y Argentino de Merlo dejó a Liniers con un pie y medio en el cruce decisivo para volver a la Primera C. Centro Español tuvo una pieza de más durante gran parte del juego pero no supo aprovecharla, terminó descontrolándose y cayó ante un rival durísimo de roer.

La prolijidad del recibimiento magistral del Gallego, el himno, la bandera de Argentina y la fecha patria duró realmente poco. Volaron las escarapelas, patearon las puertas del Cabildo, y hasta las mazamorreras empezaron a los gritos en Tapiales. Iban 5 del primer tiempo cuando cayeron dos protagonistas en vísperas de una pelota parada. De Oto conversó con su asistente y echó a Rosas Quintero en la visita mientras que solamente amonestó a Leandro Espinoza en el conjunto local.

Con ese panorama la etapa inicial tuvo más de roces que de fútbol. Con la ventaja numérica probó Pablo Ocampo en la escuadra de Matías Modolo y Sergio Orsini pero se encontró con la notable reacción de Roberto Acosta. Más allá de eso, los hombres de Troncoso no se replegaban y apostaban con un tiro de Sellecchía que se fue desviado. El mejor premio para el espectáculo fue que al menos marcharon al descanso 21 de los 22 jugadores ya que para la complementaria había un par de cartulinas coloradas en estado pendiente.

Centro Español salió a buscar el gol desde que empezó la segunda parte con mayor vehemencia. Diego Grance Martínez desde afuera, a los 25 segundos, careció de puntería por poco. Cuando iban 4 minutos, Acosta se quedó con un venenoso zapatazo de Kevin López. Más tarde fue Fernand Duré quien dejó la pelota contra la cara externa de la red del arco de Liniers.

Parecía que el elenco de la dupla Modolo – Orsini tenía las herramientas como para lastimar a su contrincante pero el panorama se nubló en la última media hora. Dos tiros de Santiago Szerdi desde media distancias fueron avisos para el arco de Javier Balbuena. Y a los 20, de un tiro de esquina, apareció Sellecchía por el fondo para abrir la cuenta en cancha de Lugano, con un hombre de menos, y ante todos los pronósticos.

El 1 a 0 en favor de Liniers armaba otro partido, y desde ese entonces, todo fue del equipo de General Villegas. Ciento veinte segundos más tarde de la apertura del marcador, se emparejó el pleito porque De Oto le mostró la segunda amarilla a Espinoza. Golpeados en lo más profundo, Centro Español hizo méritos nuevamente como para clavar un tanto en Tapiales pero Acosta se quedó con un lindo cabezazo de Grance Martínez y luego, el diez local, peinó el travesaño con un remate frente a la cueva.

La tarde parecía ser soñada para el Gallego y acabó en pesadilla. Una formidable corrida del recientemente ingresado, Willian Giménez, derivó en una infracción de Balbuena en la puerta del área grande. Al cortar la contra, el árbitro no sólo sancionó el tiro libre sino que además expulsó al arquero del Gallego. Y el ingreso de Francisco Rodríguez no fue el deseado ya que Sellecchía aprovechó la pelota parada para colgarla del palo del guardameta y estampar así el 2 a 0.

La semifinal de ida por el Reducido de la Primera D fue una verdadera Revolución. Liniers lo empezó ganando a través de un «Cornelio» y gracias al doblete del «Virrey» Sellecchía, se llevó un 2 a 0 de oro para el encuentro de vuelta donde Centro Español intentará, con variantes obligadas, torcer la historia o dimitir para siempre.

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