Foto: @RacingClub

El Matador de Victoria brilló en este 2019, no pudo eludir el descenso, pero logró una química formidable entre el plantel y su gente. Terminada la temporada regular donde quedaron muy cerca de una heróica salvación, continuaron su andar arrollador en la Copa de la Superliga. Y en el partido de ida, por los cuartos de final, la escuadra de Néstor Gorosito demostró su potencial en el José Dellagiovanna para vencer al campeón reinante por 2 a 0.

Racing no estuvo fino para nada. Como le pasó en La Plata donde estrenó el título y que gracias a una serie de empates logró dejar en el camino al Pincharrata. Esta vez sus falencias defensivas y la carencias de ideas ofensivas las padeció frente a un Tigre híper ordenado y con hambre de gloria.

El primer tiempo fue trabado. La más clara la tuvo el dueño de casa con un tanto convertido por Federico González que Andrés Merlos anuló a instancias de su juez de línea, Yamil Bonfá. La visita apenas apostó a los destellos de Matías Zaracho y la experiencia del ex Banfield, Darío Cvitanich. Sin embargo, lo poco que gravitó terminó en una floja participación de Jonathan Cristaldo.

Tigre aprovechó la complementaria para lastimar al dormido campeón. Pudo abrir la cuenta con un tiro de esquina de Walter Montillo que sorprendió a todos y el palo derecho de Gabriel Arias le prohibió la conquista olímpica. Racing, inconexo, terminó regalándole el primer tanto del encuentro de todos modos a la «Ardilla».

Iban 7 minutos de la segunda mitad cuando Alejandro Donatti se molestó con Renzo Saravia en un despeje que terminó en los pies del dueño de casa. Con un hueco bastante claro en defensa, los de «Pipo» Gorosito la hicieron simple. Tres toques y el ex Cruzeiro y Universidad de Chile definió mano a mano para inflar las redes del arco de la escuadra de Eduardo Coudet.

El 1 a 0 le gustaba a los de Victoria pero sabían que podía ser un resultado corto para apostar a la clasificación en el Cilindro. A la Academia ni siquiera los cambios ni el ingreso de Lisandro López le sentó bien. Y a los 43 el Matador se aprovechó de la última siesta de la visita para darle una estocada durísima. Lucas Menossi elaboró una jugada maradoniana dentro del área rival, tocó para el ex Liga de Quito, Juan Ignacio Cavallaro y este descargó para la solitaria entrada de González que le rompió el arco a Arias y se quitó la espina de ese tanto anulado en la etapa inicial.

Racing, post título, no mostró los pergaminos del campeón reinante y quedó a noventa minutos de entrar en vacaciones tras una Copa de la Superliga donde jamás pudo enseñar su nivel. Los de Gorosito ganaron 2 a 0 y en lo que va del año solamente perdieron en dos ocasiones. Empatando en Avellaneda serán semifinalista y, por cómo jugaron en el José Dellagiovanna, sus chances de acceder a esa instancia son notables. No es cualquier plantel. Este Tigre es feroz.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *