NUEVA CHICAGO 2 – INDEPENDIENTE RIVADAVIA 2: EL VINO NO FUE TORO

En Cuyo escogieron las mejores uvas para degustar un plato fuerte. Allí, los Azules del Parque golearon al Verde por 4 a 1 para dejar prácticamente la serie liquidada. Y como expertos en enología, la Lepra saboreó la vid de la victoria en Mataderos para comerse al Torito en 180 minutos con un empate 2 a 2 que redondeó un global de 6 a 3 en favor de los mendocinos para depositarlos en semifinales del Reducido del Nacional B.

No era fácil la parada para Nueva Chicago. En Mendoza sufrió una goleada que había pegado durísimo para uno de los equipos que hasta podía aporvechar el brillo de la ventaja deportivo que habían cosechado tras acabar terceros en la tabla general del campeonato. Sin embargo, Independiente Rivadavia, hizo uso del envión anímico de meterse en el octogonal y consiguió el objetivo de quedar a cuatro peldaños de subir a Primera División.

El primer tiempo fue una fotocopia de la última vez que se había visto las caras sendas escuadras. El dueño de casa pegó primero, como aquél 30 de marzo no tan lejano. Aquella tarde Nicolás Franco abrió la cuenta a los 14 minutos de la etapa inicial y en este mediodía se adelantó por sesenta segundos.

Los hombres de Walter Perazzo anotaron el 1 a 0 gracias a la arremetida de Franco en un tiro de esquina pero, desde ese entonces, y como en el compromiso anterior, se durmieron y le entregaron la pelota a su oponente. Las casualidades del destino permitieron que la igualdad sea conquistada por el mismo actor de aquella fecha 22.

Iban 24 minutos del primer tiempo cuando Federico Castro elaboró un contragolpe formidable desde su propia medialuna. Tras una larga corrida descargó para Daniel Imperiale quien devolvió la pared y le permitió al ex Deportivo Maipú definir cara a cara frente a Agustín Silva.

Independiente Rivadavia, con el 1 a 1, le propinó el golpe de nocáut a Nueva Chicago con poco más de una hora de fútbol por delante. Gonzalo Vivas, en un mediodía para el olvido, se fue expulsado a los 29 del primer tiempo tras cortar una réplica que pudo ser letal. Y después el guardameta local tuvo que brillar para desviar otro avance parecido en el cual Mauricio Asenjo no pudo conseguir inflar las redes.

Si a los de Perazzo les quedaba una pequeña llama de ilusión encendida, se apagó en el comienzo de la complementaria. Asenjo, ex Banfield, conectó de cabeza un tiro de esquina a los 6 minutos y marcó el 2 a 1 que desarmó por completo al partido. Así los de Gabriel Gómez dilapidaron dos contras más para armar la goleada en los pies de Ignacio Irañeta y los locales emparejaron las acciones con otro tanto de Franco que sólo sirvió para decorar el resultado.

La gente del Torito pudo ver un rato en acción a Christian Gómez y «Gomito» les devolvió un poco de su magia con la asistencia del empate. No obstante, era un juego casi sin motivos porque los pasajes rumbo a semifinales del Reducido ya estaban en las valijas rumbo a Mendoza. Y la Lepra, durante el tiempo que restó, hizo circular la pelota y hasta pudo ganarlo aunque el travesaño le negó el festejo al fortísimo remate de Matías Tissera.

Nueva Chicago soñaba con brindar al final del octogonal pero se quedó rápidamente sin festejos para despedirse un año más del sueño de volver a Primera División. Independiente Rivadavia igualó 2 a 2 en Mataderos, hizo valer el 4 a 1 en el Bautista Gargantini, y con un global del 6 a 3 quedó a cuatro escalones de regresar a la elite. Así, los Azules del Parque, bebieron de los mejores vinos, esos que nacen en sus tierras, pero que claramente no fueron «Toro».

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