El Globo tenía la gran oportunidad de revertir su flojísimo 2019 aprovechando que Cruzeiro había derrotado al Deportivo Lara y que la clasificación a octavos de final de la Copa Libertadores volvía a depender del plantel Quemero. Sin embargo, en la tardenoche de Parque Patricios, los dirigidos por Antonio Mohamed tuvieron una jornada para el olvido. El Bombillo ganó 2 a 1, en un partidazo de su arquero Esteban Dreer, y dejó a los locales sin torneos internacionales por el resto del año y con la salida, indefectible, de su entrenador.

Fue de no creer. O mejor dicho, de no Dreer. Si bien Huracán no tuvo la convicción necesaria para quedarse con el partido, lo cierto es que la suerte tampoco acompañó a los argentinos que después de su octavo córner a favor, sufrieron el primer tanto de Emelec producto del primer tiro de esquina con el que contaron los hombres de Bolívar Vera.

Lo buscó el local. Posiblemente haya mostrado nuevamente inanición ofensiva a pesar de necesitar la victoria. Probó con un remate de Andrés Roa que se fue por encima del travesaño tras un gol mal anulado a Brayan Angulo en el conjunto Eléctrico. Después empezó a ser más punzante con llegadas claras. Pasado el cuarto de hora cabeceó Saúl Salcedo y se fue muy cerca del palo izquierdo. A los 19, el guardameta visitante brilló para evitar tres veces la caída de su valla ante los buenos intentos de Lucas Merolla, Andrés Chávez y Lucas Gamba.

Iban 21 y Juan Ignacio Sills le dio mucha rosca para que el arquero argentino, nacionalizado ecuatoriano, vuele y desconecte el intento del otrora Instituto de Córdoba y Vélez Sarsfield. Antes de la media hora, los guantes defensores de Emelec volaron para desviar por encima del larguero otro testazo de Merolla. La suerte le era esquiva a Huracán pero su desgracia se profundizó en una ráfaga de su oponente.

El reloj ya había contado la primera media hora inicial cuando Bryan Cabezas desbordó a pura velocidad pero no pudo vulnerar al lungo Fernando Pellegrino. Sin embargo a los 34 minutos, y en el primer córner que tuvo el Bombillo, Joel López Pissano puso la pelota en órbita para que Jordan Jaime le cambie la trayectoria y desate la locura en los oriundos de Guayaquil.

El infortunio de Huracán y la magistral tardenoche de Dreer tuvieron su mejor momento en el epílogo de la etapa inicial. El portero nacido en Mendoza tuvo una reacción providencial para sacarle un majestuoso cabezazo a Salcedo y también para quedarse con un testazo de pique al sueño de Gamba. Así Emelec marchaba a los camarines con la victoria parcial por 1 a 0 y la silbatina completa para los muchachos del «Turco» Mohamed.

La estocada final para el Globo llegó a los 27 de la complementaria. El dueño de casa, sin gravitar veía como se consumía el tiempo y así también como Hólger Matamoros asistía desde la izquierda a Angulo quien conectó el centro al corazón del área para estampar el 2 a 0. Y para colmo de males, el ingreso de Lucas Barrios, potenció el disgusto del público Quemero que no tuvo piedad con el ex Colo Colo y Borussia Dortmund.

La gran jornada de Dreer continuó durante el último cuarto de hora quedándose con cuanto centro e intento sin potencia generaban los de Parque Patricios. La única que no pudo desviar fue la última del partido donde Gamba encontró una pelota boyando tras un tiro de esquina y, con mucha furia, le rompió el arco a los ecuatorianos.

Emelec se aprovechó de un rival golpeado por donde se lo mire, ganó 2 a 1 y dejó atrás sus fantasmas de un año que tampoco empezó del todo bien. Los de Vera se llevaron los tres puntos para Guayaquil y quedaron muy cerca de clasificar a octavos de final de la Copa Libertadores. Huracán, en contrapartida, sumó otra pesadilla que acabó sin torneo, sin Sudamericana, y sin técnico en una noche de no «Dreer».

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