VILLA DÁLMINE 4 – GIMNASIA DE JUJUY 4: ERA PARA JAMÓN COCIDO

Foto: @VillaDalmineOK

El Viola y el Lobo jugaron un partidazo en Mitre y Puccini, empataron 4 a 4, y dejaron una buena impresión para propios y extraños en el anteúltimo capítulo de la temporada regular de la B Nacional. Lo negativo de la tarde en Campana fue el arbitraje de Héctor Paletta que, para semejante contienda, como mínimo todos hubiesen querido disfrutarlo al menos con jamón cocido.

El show de goles entre Villa Dálmine y Gimnasia de Jujuy se vio empañado por un flojísimo referato de Paletta que condicionó tanto a los de Walter Otta como así también a los de Marcelo Herrera. Fueron los del norte de la República Argentina quienes jugaron más aliviados puesto a que la derrota de Olimpo los había salvado del descenso al Federal A.

La apertura del marcador llegó pasado el cuarto de hora inicial cuando Emiliano Molina descargó para Germán Lesman. El ex All Boys y Huracán pisó el área grande, le ganó a su marca, y sacó un derechazo que se tornó inatajable para Carlos Di Giorgi. Sin embargo la felicidad iba a durar poco para el dueño de casa.

Gimnasia de Jujuy empató a los 22 con un cabezazo a la carrera del otrora Gimnasia La Plata, Nicolás Contín, tras un impecable centro de Ignacio Bailone. Y los de “Popeye” Herrera repitieron la fórmula pero esta vez cuando iban 37 y con un envío aéreo desde el otro costado para que Rodrigo Córdoba la empuje cayéndose al suelo y estampe el 2 a 1. Aunque los dos no se iban a ir con ese tanteador al descanso puesto a que Villa Dálmine igualó las acciones gracias a un testazo digno de enmarcar de Cristian González que se colgó del ángulo superior derecho de la cueva visitante.

En una contienda tan cambiante, los de Otta volvieron a ponerse arriba en el marcador cuando empezó la complementaria. La fórmula fue prácticamente la misma tónica del empate. De un córner, pero esta vez en la segunda jugada, Mariano Miño le pegó rasante y marcó el 3 a 2 aunque otra vez la felicidad iba a durar poco. Ciento veinte segundos más tarde, Bailone empujó una pelota en la puerta del área chica y emparejó todo nuevamente cuando apenas se jugaban 9 de la segunda parte.

El Viola volvió a anotar, a quince del final, con una exquisita definición a la carrera de Molina. Sin embargo, aún quedaban cartuchos y diez minutos más tarde, el Lobo puso cifras definitivas cuando en un córner Nicolás Caro Torres aprovechó una salida en falso de Juan Marcelo Ojeda.

Sin lugar a dudas se trató de un partidazo en Mitre y Puccini. Villa Dálmine y Gimnasia de Jujuy empataron 4 a 4 pero pudieron hacerse muchos más goles. Y claro, también el arbitraje de Paletta que anuló un tanto para el local y obvió un clarísimo penal por lado, influyó que en la fiesta no fuese completa. Semejante partido, era para degustar como mínimo con jamón cocido.

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