ALEM 2 – LUJÁN 2: EN EL FONDO, NO SE QUIEREN

Es derby. Por cercanía, porque se midieron en los últimos años varias veces, porque los dos mostraron una formidable convocatoria y son parte de dos localidades completamente distintas. Claramente que no tienen motivos para quererse, pero en este clásico, demostraron que en el fondo no hay cariño. Y así, el Lechero y el Lujanero aprovecharon desacoples de la última línea para ofrecer un lindo 2 a 2.

Fue un tiempo para cada uno. Luján jugó muy bien en los 45 minutos iniciales pero se relajó y, encima los cambios defensivos, generaron que su oponente pudiese reaccionar a tiempo. Leandro Nicéforo Alem cambió su mentalidad en la complementaria, igualó la contineda y hasta pudo ganarla.

Los hombres de Daniel Cordone no hacían pie en el fondo y por eso mismo se puso en ventaja el conjunto de Abel Oroná. Imanol Varela abrió la cuenta de penal pasado el cuarto de hora y, rápidamente, la visita conquistó el segundo. A los 23, el «Polaco», Gastón Sánchez le ganó en un pelotazo a César Acosta para definir cruzado ante la salida de Claudio Paz y marcar el 2 a 0.

Semejante ventaja con la que marcharon al entretiempo hacía suponer que el Lujanero iba a quedarse con el derby. Pero el DT del conjunto ganador sacó al «Polaco» Sánchez que hasta ese entonces era una de las figuras del clásico y, la modificación con tintes defensivos por el ingreso del ex Fénix, Joaquín Marcos, fue capitalizada por el entrenador que supo brillar con la pilcha de Vélez, Newcastle y Racing de Avellaneda.

El Lechero descontó rápidamente con un gol en contra de Maximiliano Pighín que despejó hacia su red un centro de Alan Cristeff. No conformes con eso, fueron acechando a los de Oroná hasta que a la media hora de la complementaria apareció Maximiliano Rogoski que, de volea, puso cifras definitivas en el oeste.

El clásico tuvo, en el fondo, la clave para que haya goles. Luján lo tenía en el bolsillo y se llevaba tres puntos de oro para ilusionarse con un lugar en el Reducido. Alem perdía y estiraba su racha adversar que se extendió a once cotejos sin triunfos. Pero fue un tiempo para cada uno y el 2 a 2 terminó siendo un justo score para un partido picante por donde se lo mire.

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