VILLA DÁLMINE 1 – ARSENAL 3: LOS GRANDES RECUERDOS DEL HUEVO

El Viaducto trepó a la cima del campeonato del Nacional B tras derrotar al Viola en Campana por 3 a 1. Sergio Rondina regresó a Mitre y Puccini donde tocó el cielo con las manos siendo entrenador y logrando el ascenso a la segunda división del elenco violeta. Y tras el encuentro se fue de esa casa que tantas alegrías le dio, con el sueño intacto de volver a Primera pero dando indicaciones en su querido Arse.

Imposible olvidar al “Huevo” para la gente de Villa Dálmine más allá de la derrota que puso en jaque su participación en el octogonal por el segundo pasaje a la Superliga. Arsenal cortó en el norte de Buenos Aires una racha de tres contiendas sin triunfos como visitante y eso le permitió escalar a lo más alto de la grilla de posiciones.

Fue un partidazo en Campana. La efectividad del Viaducto le permitió quedarse con los tres puntos prácticamente desde el primer tiempo. Los de Sarandí arrancaron mejor e incluso tuvieron un tanto anulado por offside. La revancha igual la tuvieron muy pronto ya que a los 22 minutos, Leandro Garate, bajó un pelotazo con el pecho, quedó mano a mano con Juan Marcelo Ojeda y no perdonó para estampar el 1 a 0.

Con la ventaja mínima, Arsenal retrocedió y allí fue cuando apareció el dueño de casa. Martín Comachi se perdió el empate por no descargar hacia sus compañeros y dilapidar una gran situación de gol por hacer la personal. Más tarde fue Ijiel Protti quien testeó a Maximiliano Gagliardo pero entre el arquero y el travesaño le negaron la parda. Villa Dálmine merodeaba el arco de la visita pero también sufrió en su propia retaguardia porque Jesús Soraire probó suerte con una jugada que para todos terminaba dentro de la red pero acabó saliendo apenas ancha.

La contienda empezó a acabarse pronto para los de Walter Otta ya que ni bien empezó la segunda parte, Fernando Alarcón fue al piso para desviar un centro de Lucas Necul y terminó mandándola dentro de su propia portería. Claro que si el defensor no despejaba aparecía la ley del ex en Mitre y Puccini ya que también se arrastraba por el césped Ezequiel Cérica para estampar lo que, de todos modos, fue el 2 a 0.

La tarde caía en el norte bonaerense y la contiende era digna de alquilar balcones. Porque Villa Dálmine no se resignó y fue por el descuento que mereció lograrlo ampliamente. La cálida jornada invitaba a servirse un buen Vermouth, y si era Deportivo, mucho mejor. Porque Germán Lesman estrelló un tiro en el palo y más tarde Gagliardo le contuvo un penal a Emanuel Molina. El premio para los de Otta recién llegó cuando iban 43 de la complementaria puesto a que Protti definió contra el poste izquierdo y le puso suspenso a un triunfo que parecía llevarse Arsenal, por la diferencia en la chapa.

En el afán de empatarlo, el Viola sufrió la última diana del cotejo. Sebastián Lomónaco aprovechó un contragolpe cuando iban 45, puso cifras definitivas, y en lo que fue el tiempo adicionado, el Viaducto contó con un par de ocasiones más como para decorar la goleada frente al dueño de casa que jamás se dio por vencido.

Villa Dálmine, en una gran performance sobre todo en la segunda mitad, se quedó con las manos vacías. Arsenal ya había hecho el trámite en el comienzo en la segunda parte, aguantó el resultado, y terminó sellando un 3 a 1 que lo llevó a lo más alto del campeonato. Rondina se retiró del club donde logró un ascenso, con la cima del torneo y soñando con repetir la gloria pero en este caso no con la pilcha de Campana sino con los colores celestes y colorados de la escuadra de Sarandí.

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