Una vez más a la Academia no le tembló el pulso a la hora de pelear por el objetivo máximo en esta Superliga tan pareja que, a esta altura, merecería entregar dos trofeos. Y a diferencia del otro líder que tiene el campeonato, el elenco de Eduardo Coudet cantó victoria con un andar arrollador frente a un Tomba que no tuvo respuesta alguna ante el 3 a 0 que le propinaron en Avellaneda.

Ganó Racing y lo hizo muy bien, demostrando que lo de River quedó en el pasado, que lo de Ricardo Centurión sólo le dio de comer a la prensa, y que el plantel mostró estar más unido que nunca para encarar las seis finales que le quedan. Godoy Cruz no pudo hacer frente a un rival que brilló en todas sus líneas y redondeó una noche perfecta.

La Academia jugó con los resultados puestos y eso no los afectó para nada. Coudet optó por un tándem de suma experiencia en ofensiva y le dio muchísimo resultado. Darío Cvitanich, partenaire sobresaliente de Lisandro López, y como bonus track la formidable noche del juvenil, Matías Zaracho.

Racing se floreaba. Tocaba, buscaba, subían sus laterales. Sin Eugenio Mena, brilló Alexis Soto. El puesto de Centurión lo ocupó con sus chiches, Pól Fernández. Y Neri Cardozo suplantó con creces a Augusto Solari. La primera situación de riesgo pasó por los pies de Renzo Saravia que castigó por lo bajo y Roberto Ramírez desvió la pelota al tiro de esquina.

El primer cimbronazo de la noche lo recibió Godoy Cruz antes de la media hora. De un lateral que la visita no supo despejar, llegó la genialidad de Cvitanich para dejar cara a cara al capitán con el guardameta tombino. Y el Licha no falló para desatar la locura de todo el Cilindro pero a su vez festejar el tanto con el cuerpo técnico de la Academia.

El segundo golpe para el Bodeguero ocurrió en el otro área. De lo poco que pudo hilvanar la escuadra de Mendoza en ofensiva, tuvo una que fue clarísima. Facundo Barboza castigó con un tiro al primer palo que salvó muy bien Gabriel Arias. La pelota cambió su rumbo y le quedó servida al «Morro», Santiago García, que castigó nuevamente contra la retaguardia en plena área chica. Y volvieron a aparecer, mágicamente, los guantes del arquero de la Selección de Chile para evitar el empate en el Cilindro.

Si esas dos situaciones no desmoronaron al conjunto de Marcelo Gómez, lo que sucedió después fue el golpe de nocáut. A los 33 minutos Zaracho recibió sin marcas a la altura del punto penal y batió la resistencia de Ramírez para estampar el 2 a0 con el que, merecidamente, Racing se iba al descanso.

En la complementaria hubo más castigo para Godoy Cruz. Soto se interpuso a lo que hubiese sido el descuento cuanto arrancaba la segunda mitad. Y, de yapa, antes del cuarto de hora Zaracho envió al fondo de la red un rebote del uno visitante tras un gran intento del ex Banfield, Darío Cvitanich.

El resto fue tener la pelota y jugar a los pases. El Expreso ya estaba con la guardia baja y no quería ni siquiera probar suerte contra la retaguardia de Arias. El cotejo estaba terminado y la Academia reguló pensando en lo que será, el sábado próximo, el derby frente al conjunto de Ariel Holan.

Racing hizo justicia con un ataque superlativo. No merecía quedar segundo, ni perder el puesto de privilegio. Y así defendió lo que es suyo el equipo del «Chacho» Coudet que goleó por 3 a 0 a Godoy Cruz en Avellaneda y quedó a seis finales de cumplir el objetivo máximo.

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