ABIERTO DE AUSTRALIA: PALIZA DEL UNO DEL MUNDO

Foto: Abierto de Australia Oficial

Por: Federico Botto

Novak Djokovic, el más campeón del Abierto de Australia, se llevó la final ante Rafael Nadal por un categórico 6/3, 6/2 y 6/3 y pasó a Pete Sampras en cantidad de Grand Slam ganados.

Esta generación de tenistas se define por su facilidad de romper récords. Primero se llevaron el récord de Masters 1000, luego superaron el récord de Sampras que en algún momento parecía imposible.

Djokovic no fue el mismo que en la semifinal aplastó a Pouille, fue mejor. Superó todo nivel mostrado en el último tiempo aplastando desde el inicio a su rival y asfixiándolo con sus rápidos y profundos tiros que solo marcaban la tendencia del partido. Desde el inicio lo que parecía una de las finales más parejas en años no pudo serlo ya que el serbio fue perfecto en todos los aspectos del juego. 

Con un 72% de primeros saques, Nole superó al español en tiros ganadores y tuvo 3 veces menos errores no forzados, entregando un solo break point en todo el encuentro y sacando a la perfección tanto con el primer saque como con el segundo.

Esta final es uno de esos partidos que uno tiene que tener guardados en la computadora para mostrar cómo se debe jugar una final y cómo superar al rival en todos los aspectos ya que no se puede decir que Nadal llegó mal a la final o que jugó mal. 

En números, Novak Djokovic se convirtió en el tercer jugador con más Grand Slam de la historia con 15 y el primero con 7 Abiertos de Australia.