RIVER 1 – UNIÓN 2: DONDE NO GANABA, HACE TIEMPO

El Millonario continuó de Franco y no precisamente Fragapane. En su propia casa, y 96 horas después de la caída frente a Defensa y Justicia, el último campeón de América tropezó nuevamente para quedar bastante lejos del sueño de pelear por el título de la Superliga. Su nueva víctima fue el Tatengue, quien con oficio y haciendo tiempo, ganó 2 a 1 para cortar una racha de casi 19 años sin cantar victoria en Núñez.

El 28 de mayo del año 2000 fue la última vez que Unión de Santa Fe se llevó un triunfo del Monumental. Desde ese entonces se volvieron a ver siete veces en el Antonio Vespucio Liberti en las que River festejó en cuatro oportunidades para que sendas escuadras registren tres pardas en los cotejos restantes.

La visita hizo su negocio y le salió redondo. Presionó a su rival en todas las líneas, anuló por completo a Ignacio Fernández, no le dejó crear a Juan Fernando Quintero y, cuando la bola se perdía por los límites del rectángulo de juego, la escuadra de Leonardo Carol Madelón metía el cotejo entre las sábanas para imponer su ritmo y su libreto.

Hacía tiempo que el Tatengue no festejaba en el Monumental. Y tanto tiempo hizo que Nicolás Lamolina extendió el partido dando más de seis minutos de adicionado en la complementaria para que los santafesinos acabasen el partido sufriendo más de la cuenta por ese involuntario gol en contra de Jonathan Bottinelli.

Si en el primer tiempo pasó poco, en la complementaria directamente no ocurrió nada. Durante la etapa inicial, el conjunto del «Muñeco» tuvo el esférico pero no así las ideas. Nereo Fernández, pidió asistencia a los cinco minutos y ya enloqueció al público local. El arquero, 180 segundos más tarde, se tomó un buen rato para sacar del arco tras un buen zapatazo de «Juanfer» Quintero. A todo esto Unión proponía apenas con un remate del ex Racing, Augusto Lotti, que fue bloqueado en la puerta del área grande. Mientras tanto River seguía yendo al frente pero lo poco que creaba lo dilapidaba como el cabezazo desviado de Gonzalo Montiel de frente al arco.

Cuando faltaban 10 para irse al descanso, Kevin Sibille le cometió un penal a Franco Troyansky. Fragapane se hizo cargo del tiro desde los doce pasos y le rompió el arco a otro Franco. Armani nada pudo hacer para evitar la caída de su valla para que el dueño de casa se vaya al entretiempo abajo en el marcador por la mínima diferencia y porque Lucas Pratto no tuvo puntería en una mediavuelta que se fue pidiendo permiso, pegadita al poste derecho de Fernández.

La segunda mitad fue tediosa en el arranque. La carencia de propuestas obligó a Gallardo a meter mano en el equipo. Ingresaron los uruguayos Camilo Mayada y Nicolás de la Cruz pero no gravitaron. Y cuando nadie se lo esperaba, River durmió en una jugada para que Unión aproveche. Diego Zabala recibió en soledad frente a los tres palos y estampó el 2 a 0.

El partido parecía terminado. El Millonario no reaccionaba y el Tatengue, a pesar de la ventaja seguía durmiendo el juego cada vez que se detenían las acciones. Sin embargo, a los 44, Quintero sacó un misíl que Bottinelli desvió de palomita, descolocó a su guardameta, y sembró de incertidumbre el final. Lamolina adicionó cuatro minutos. La visita obligó al juez a que agregue más con cada demora. Pero ni así le alcanzo a los del «Muñeco».

Una coma puede cambiar toda una oración como, por ejemplo la de este título. Con el 2 a 1, Unión triunfo donde no ganaba hace tiempo. Lo cierto es que para el mundo de River quedó ese sabor agridulce porque perdió con rival que llevaba casi dos décadas sin vencer en el Monumental y que, con sus armas válidas, también hizo tiempo para que los de Gallardo no pudiese plasmar sus ideas.

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