ACASSUSO 1 – SAN MIGUEL 1: PUNTO POR LA PUNTERÍA

El Quemero desperdició la oportunidad de quedar como escolta de Estudiantes de Buenos Aires y Deportivo Riestra tras perdonarle la vida en más de una oportunidad el Trueno Verde en Ciudad Evita. Los de Rodolfo Della Picca empataron 1 a 1 con el conjunto de Jorge Benítez que había empezado mejor, e incluso ganaba desde temprano, pero con el correr de los minutos logró desinflarse para mostrar una cara completamente apática en la complementaria.

Acassuso no ha logrado levantar cabeza. En condición de local sumó su cuarto empate al hilo y, encima, con esta parda ya cosechó seis juegos sin victorias. Así y todo, el club de San Isidro no se ha bajado jamás de la pelea en el torneo de la B Metropolitana que también tiene a un San Miguel que, a pesar del paso de las fechas, no logró despegarse de la cruel lucha en la tabla de los promedios.

El Trueno Verde abrió la cuenta cuando todo comenzaba en cancha de Sportivo Italiano. Iban 7 minutos de partido y Nicolás Torres, una de las figuras de la tarde, envió un centro perfecto a la cabeza de Alejandro Noriega. El ex Gimnasia de Jujuy y Los Andes conectó con su cráneo y dejó sin reacción a Carlos Kletnicki para estampar el 1 a 0 favorable a la escuadra de Los Polvorines.

Acassuso intentó reaccionar con un zapatazo digno del fútbol de la década del ochenta donde la pelota salió disparada con una explosión de tierra al ser impatcada por el botín. No obstante, el chutazo de Nicolás Magno terminó saliendo muy cerca del palo izquierdo de Fernando Lugo. Acto seguido, San Miguel tuvo una inmejorable oportunidad para ampliar la ventaja pero Noriega quiso eludir a Kletnicki y el ex arquero de Gimnasia y Esgrima La Plata se quedó con el esférico en dicho mano a mano.

Un minuto antes de la media hora inicial, el Quemero encontró el empate. Centro de Magno desde la derecha para que Esteban Pipino, en soledad absoluta, conecte de cabeza con destino de red. Y a partir de ese momento todo fue del local con expceción de una gran acción personal de Torres que hizo todo para sacarse la marca de encima pero luego remató sin ángulo y la pelota se terminó yendo ancha y por línea de fondo.

La segunda mitad fue un monólogo de Acassuso que no sumó más que un punto por su mala puntería. A los 3 de la complementaria, Lugo desvió con sus pies un buen disparo cruzado de Pipino. Sesenta segundos más tarde, el mismo guardameta le tapó otra vez al número diez del equipo de «Fito» un remate a quemarropa. El rebote le quedó servido a Damián Salvatierra que castigó con firmeza pero Tomás Villoldo salvó con todo su cuerpo lo que pudo ser la derrota de su escuadra. San Miguel se dignaba a dormir el juego y a aguantar los embates de su rival.

El Quemero volvió a llegar con peligro cuando faltaba media hora para que acabe la contienda. La pelota se le fue larga a Salvatierra que igual se las ingenió para probar suerte pero allí estaba nuevamente Villoldo para despejar en la línea cuando Lugo estaba totalmente vencido. Y llegando al epílogo de la contienda, Ramiro Fernández desbordó y envió un centro hacia el corazón de área donde Lorenzo Monti le entró con alma, corazón y vida, de frente al arco, para mandarla directo al aeropuerto de Ezeiza.

San Miguel, que arrancó mejor y soñaba con llevarse los tres puntos de Ciudad Evita, terminó viendo con buenos ojos el punto que le regaló Acassuso por su falta de puntería. Así empataron 1 a 1, completando el partido que había quedado postergado por inclemencias climáticas, y completando ambos el calendario por completo de la temporada 2018/19 de la Primera B Metropolitana.

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