ARGENTINO DE QUILMES 1 – DOCK SUD 2: BARRANCA ABAJO

El Mate ganaba 1 a 0 en el primer tiempo, pero tras un buen planteo del entrenador del Docke, los visitantes pudieron dar vuelta el marcador y llevarse los tres puntos para el Polo Petroquímico de la mano de su histórico goleador, Alcides Miranda Moreira.

Quemaba el sol en La Barranca quilmeña cuando el juez dio la orden para comenzar el partido y ambos conjuntos con casacas totalmente alternativas comenzaron con la mística del partido de fútbol. Poco tiempo le bastó al lateral derecho local para generar una embestida tal que consiguió centrar la pelota y habilitar a su compañero que estrelló la pelota en el palo.

Los teléfonos con las pantallas encendidas, mostraban al público las redes sociales y algún que otro videojuego porque el trámite del encuentro tenía al balón viajando por los aires y trasladándose de una mitad a otra del campo impulsado por fuertes patadas.

La emoción llegó sobre el final. Dicen en la histórica platea que se olfateaba un próximo penal. Y así sucedió. A un minuto de concluir los 45 iniciales, fue Franco Cristofanelli quién puso la pelota a 11 metros del arquero. El atacante fue quien consiguió poner al Mate 1 a 0 en el marcador.

Supremacía de Argentino de Quilmes sobraba en el complemento. La estrella y goleador del partido hasta el momento, no erraba una y generaba peligrosas jugadas ofensivas. El Docke apostó al contraataque, a la velocidad de sus delanteros y a la calidad de Leandro Caruso para el pivoteo.

El tiempo transcurría y los dirigidos por Pedro Monzón no podían concretar sus situaciones, aunque también influyó que un viejo conocido que hoy defendía los tres palos de los Inundados, Lisandro Mitre, tuviera otra gran tarde y atajara hasta las pelotas más difíciles.

Picó Soria por derecha, jugó rápido con Caruso, el ex Godoy Cruz y River giró en el borde del área, envió el centro para Miranda Moreira y gol. Los visitantes al mando de Ariel Perdiechizi conseguían el empate con la receta de su entrenador: esperar el error y atacar en velocidad.

Ya sin creatividad en el dueño de casa y con un Dock Sud inspirado, el 11 del visitante volvió a marcar tras un rebote y puso a su equipo a la delantera en el marcador. Los cambios del entrenador fueron de mucha ayuda para los delanteros que, cansados, tuvieron problemas para atacar.

Sin juego creativo, con peleas entre los defensores y el arquero, sumado a un técnico que jamás halló el fútbol logrado la temporada pasada y un jugador menos por la expulsión de Brian Duarte por doble amarilla, devastaron al conjunto de la barranca y así tal como había iniciado  con tanto ímpetu, el partido se le fue barranca abajo.

Una vez finalizado el encuentro, el entrenador Pedro Monzón renunció a su cargo y Argentino de Quilmes deberá buscar un nuevo entrenador para sus próximos compromisos. Los de Dock Sud con estos tres puntos se metieron en zona de Reducido y esperaran en su cancha el próximo lunes a San Martín de Burzaco en búsqueda de sostener la racha positiva.

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