MOLDAVIA 2 – SAN MARINO 0: UNO, DOS, TRES, CUATRO, CINCO, SEIS Y SIETE

Por: Marcelo Patroncini

Correlativo. El triunfo Tricolor tuvo en fila una serie de números que dejaron al desnudo una cruda realidad de su rival. En Chisinau, los dirigidos por Alexandru Spiridon sumaron su primer triunfo en la Liga de Naciones de la UEFA tras vencer por 2 a 0 al elenco nacional de La Sereníssima. Los tres puntos le sirvieron para quedar a tiro de Belarús y Luxemburgo en el grupo dos de la cuarta categoría.

Cuatro unidades sumó Moldavia con una victoria que le puso fin a un letargo de cinco años sin victorias. Con este resultado, el seleccionado surgido del desmembramiento de la Unión Soviética, estiró de seis a siete partidos, su racha invicta frente a un San Marino que nunca pudo festejar siquiera un empate frente a este combinado cuyos apellidos son una mezcla entre rumanos y ucranianos por su geografía.

El dominio Tricolor fue absoluto. Si el 0 a 0 acompañó a ambos hasta la media hora inicial fue sólo porque el dueño de casa careció por completo de puntería. Vitalie Damaşcan, hombre del Torino, probó tres veces sin fortuna. Las últimas dos fueron muy claras para el atacante que promete en la Serie A. Veaceslav Posmac también tuvo su intento que se fue ancho. Y Catalin Carp contó con una gran chance que salvó Elia Benedettini, arquero del Novara.

La suerte cambió para Moldavia a los 31 minutos porque Rada Ginsari no perdonó al uno de San Marino y abrió la cuenta. Pero así como la ventaja pudo ser más amplia, también existió una leve reacción de la visita que sobre el final propuso algo con un disparo de Matteo Giardi que jamás prosperó y no le generó ningún dolor de cabeza a Alexei Koşelev.

El 1 a 0 iba a peligrar nuevamente para el dueño de casa. Ni bien empezó la complementaria apareció el argentino oriundo de Pergamino, Adolfo Hirsch. El ex Banfield puso a prueba al uno local que salvó con creces su valla y evitó lo que pudo ser el empate. El resto, más allá de un ida y vuelta, fue todo del equipo de Spiridon. Porque antes del cuarto de hora Benedettini le ahogó el segundo pero, a los 22, Ginsari se encargó de conseguirlo.

La indescontable diferencia terminó siendo una caricia para la Sereníssima que se salvó del tercero, del cuarto, del quinto y del sexto. En una ráfaga de ocho minutos contaron con notables oportunidades Posmac, Eugeniu Cociuc, Alexnadru Gatcan, y también el hombre del Cagliari, Artur Ionita. No obstante todas las situaciones fueron desperdiciadas en ofensiva por los jugadores de la Tricolor.

San Marino volvió a quedarse en el fondo de la tabla de posiciones, sin goles a favor y claramente sin unidades. Quien quedó expectante ahora es Moldavia que, tras cinco años sin alegrías, ganó 2 a 0 con un doblete de Ginsari que les permite soñar con un buen partido frente a Belarús el próximo lunes y, porqué no, seguir agregándole números a su deseo de ascender a la tercera división de la Liga de Naciones de la UEFA.