LUGANO 0 – ARGENTINO DE ROSARIO 1: EL SALAÍTO NO ESTÁ TAN CHUECO

En Tapiales se medían dos equipos que no habían ganado en lo que va del campeonato. La diferencia para el Naranja era que había quedado libre en la segunda fecha y eso le daba un poco de oxígeno ante su gente que ya los había visto empatar en el derby contra Yupanqui. Pero, en el José Moranos, el que se impuso fue el Salaíto por 1 a 0 con un tanto del «Chueco», Gastón López Nofri.

Lugano quería festejar el primer triunfo del certamen, frente a su público, pero no pudo ser. Por momentos fue Santiago Kojro dependiente y, en otros aspectos, fue superado por un Argentino de Rosario que hizo negocio en la segunda parte después de salvarse en algunas ocasiones. Lo cierto es que los santafesinos guardaron en su valija tres unidades que deberían revalidarlas el sábamos próximo ante Liniers.

La primera jugada del encuentro fue para el Salaíto con un remate de Joel Reinoso que obligó a Eduardo Vidacovich a desviar con esfuerzo al tiro de esquina. El hombre de la visita volvió a generar riesgo pero el uno le dijo nuevamente que no en una acción más simple para el guardavallas. El Naranja, sólo había propuesto algo con un tiro de Kojro y un cabezazo estéril de Alan Ríos que molestado por el sol no pudo concluir mejor la jugada.

Lo mejor de Lugano se vio de la primera media hora en adelante hasta irse al descanso. Martín Ruíz pudo abrir la cuenta con un fortísimo zapatazo de que salió rozando el poste del arco defendido por Lucas Rodríguez. El palo derecho del uno de Argentino de Rosario se convirtió en el aliado de la visita porque le privó a Kojro el gol que tanto buscó y, sobre el epílogo, nuevamente Ruíz probó con otro intento que careció de puntería.

Marcelo Vaquero se ajustó los pantalones y metió mano en el descanso. Adentro López Nofri, afuera Fermín Pérez Molina. Y el «Chueco» le dio resultado. Vidacovich empezaba a erigirse como figura tanto que hasta bajó un pelotazo con el pecho en vez de atraparlo con sus guantes y se ganó los aplausos de todos los presentes en la tarde de Tapiales. Incluso para ganarse más elogios, voló y le desactivó a Pablo Pereyra lo que hubiese sido un golazo de los santafesinos.

No obstantes, antes de la media hora, López Nofri no perdonó y justificó el asedio del Salaíto con un remate desde afuera que fue imposible para el guardameta del Naranja. Los dirigidos por Matías de Cicco y Alejandro Segarra salieron disparados en los veinte minutos finales a buscar la parda pero ya era tarde. La más clara que tuvieron fue un zapatazo de Gastón Granado que Rodríguez se vio obligado a contenter en dos tiempos.

Argentino de Rosario no había arrancado bien la temporada. Tres derrotas al hilo para los de Vaquero ponían en jaque a un equipo que reaccionó en el José Moranos, ganó 1 a 0, y cortó una racha nefasta para un club que por historia siempre estuvo obligado a pelear arriba. Lugano, una vez más, no pudo contra sus propias barreras y si bien mereció mejor suerte, cerró el domingo sin victorias en lo que va de la Primera D.

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