TIGRE 0 – HURACÁN 2: LA A»GARRO» Y LE PEGO DESDE MENDOZA

El Globo se va para arriba. Sube y tiene oxígeno de sobra. Atrás quedó ese durísimo debut donde justamente salió airoso con dos empates frente a River y a Boca. Esta vez, el equipo de Gustavo Alfaro, no perdonó al Matador. Y en Victoria el Quemero celebró un buen triunfo por 2 a 0.

Preocupante presente para Tigre que no puede emerger en la tabla de los promedios y, encima, las pocas situaciones netas que tiene no las emboca. O en todo caso, como le pasó en el arranque de la temporada, hace la misma cantidad de goles que su contrincante. Huracán, con pasajes de buen fútbol y otros donde debió padecer a su rival, le asestó una derrota de esas que indudablemente pueden valer la permanencia.

Los dirigidos por Christian Ledesma empezaron mejor. A los 6 minutos fue otro Christian, en este caso Chimino, quien le arrebató el festejo a Diego Vera. «Viruta» estuvo muy cerca de empujar ese formidable centro de Walter Montillo desde la derecha pero, en un gran esfuerzo, el ex Temperley la mandó al tiro de esquina. Sin embargo el sueño de la victoria para el local comenzó a desmoronarse rápidamente.

Iban 10 del primer tiempo cuando el árbitro, Jorge Baliño, comprendió que existió una falta de Ignacio Canuto sobre el colombiano Andrés Roa. El bombero de profesión no dudó en sancionar un penal que dejó un sinfín de inquietudes. Andrés Chávez tomó la falta y castigó contra Augusto Batalla quedándose con el duelo el otrora guardameta de River por sobre el fuerte disparo del delantero surgido de la cantera de Banfield.

La contienda entró en un pozo hasta que antes del final de la etapa inicial apareció nuevamente el ataque de Huracán para castigar contra la retaguardia de Tigre. Esta vez fue Martín Galmarini quien tuvo que salvar el arco de su equipo cuando Roa ya había sacado el zapatazo con destino de red tras asistencia de Lucas Gamba. Con este panorama ambos protagonistas marcharon al descanso sin mover el tanteador en el José Dellagiovanna.

La complementaria llegó con más condimentos para el mediodía de Victoria. Carlos Araujo probó desde temprano con un remate a colocar que se fue cerca del palo izquierdo de Batalla. Pasado el cuarto de hora fue el Matador quien llegó con claridad y castigó contra la valla del Globo. Jorge Ortíz la mató de pecho y le pegó de primera para que Marcos Díaz se trasnforme en un verdadero «marciano» y desactive el zapatazo del ex Arsenal de Sarandí.

El cero en la chapa ya no marcaba la realidad del partido. Baliño aportó a que eso se destrabe y expulsó a Lucas Rodríguez en Tigre cuando iban 29 minutos. Y en la jugada siguiente Huracán se encontró con la apertura del marcador. Centro de Chimino y cabezazo de Juan Garro en la puerta del área chica para torcer definitivamente la historia en Victoria. Y en parte no sólo fue debido a la diferencia numérica en cuanto a los jugadores sino también a que, «Lechuga» Alfaro, hizo cambios poco defensivos con el afán de tener la pelota en el tiempo que restaba.

Poco pudo hacer el equipo de Ledesma a pesar incluso de los cinco minutos de adición que añadió el juez. Montillo pudo igualar con un tiro libre que se fue alto a los 48 y, en la jugada siguiente, Diego Mendoza le bajó la cortina a la contienda con un golazo de 35 metros que se clavó en el ángulo superior derecho de Batalla.

Con el 2 a 0 final, Huracán subió peldaños en la tabla de posiciones logrando así su tercera victoria al hilo y soñando con ser ese equipo que ya acostumbró a sus hinchas a pelear arriba. Tigre sufrió la derrota, aún no pudo superar la unidad en la tabla de los promedios, y ahora sabe que le queda un torneo corto, o mejor dicho, 19 fechas, para pelear a como de lugar por su permanencia en la Primera División.

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