DEPORTIVO RIESTRA 2 – TRISTÁN SUÁREZ 2: LE SACÓ LECHE A LA VACA ATADA

El fútbol, muchas veces, es explicar lo inexplicable. El Blanquinegro tenía prácticamente ganado su partido en el Bajo Flores, dominaba con dos goles de diferencia, y le perdonaba la vida al conjunto de Daniel Bazán Vera. Sin embargo, en una ráfaga de 180 segundos, el dueño de casa cometió dos penales infantiles dentro del área y el Lechero empató un partido que no sólo estaba definitivamente perdido sino que, además, casi lo gana en tiempo de descuento.

Deportivo Riestra tenía la vaca atada. Supo estar 2 a 0 arriba en el marcador y, en el rubro de los merecimientos, tal vez un tanto más no hubiese sido injusto. Gonzalo Bravo no sólo se encargó de anotar por partida doble sino que además era la manija de un equipo que le demostraba a todos porque era el líder de la categoría. Tristán Suárez penaba en el Guillermo Laza y, por momentos, parecía presto a tirar la toalla.

Cuando el dueño de casa se halló dentro del campo de juego, a partir del quinto minuto aproximadamente, desapareció por completo la visita. Los Malevos de Pompeya llegaban por vía terrestre y aérea. A los 18 tuvo una clarísima tras un tiro de esquina de Sebastián Soto que Jonatan Goya bajó de cabeza e, inexplicablemente, Víctor Gómez la mandó por arriba del travesaño dentro del área chica.

Ante de la media hora volvió a llegar con claridad el conjunto local por intermedio de un remate de Matías Zaninovic. El ex Ferro estaba teniendo una tarde formidable al igual que el resto de sus compañeros. Iban 33 cuando Bravo se filtró entrelíneas e intentó eludir a Roberto Jara cuando el guante del arquero derribó al intrépido atacante. Él mismo se levantó del piso, tomó la pelota, y se encargó de ejecutar la pena máxima que fue devuelta por el guardameta, aunque, en el rebote no hubo falla alguna para clavar el 1 a 0 en el Bajo Flores.

Tan poca diferencia parecía ser amarrete en el marcador. Los de Jorge Benítez habían sido muy claros, movedizos, creadores de fútbol mientras que el conjunto del «Indio» Bazán Vera padecía sus propios errores y mezquinaba en ofensiva a pesar de tener dos tanques arriba como Juan Martín y Luis López. Por eso mismo, el otrora delantero de Almirante Brown y el Inter Turku de Finlandia, mandó a la cancha a Claudio Galeano que le lavó un poco el rostro a un pálido elenco visitante.

Deportivo Riestra estuvo muy cerca de marcar el segundo a los 7 minutos de la segunda mitad cuando Jara quedó corto en una salida y Zaninovic, de arremetida, casi engancha esa pelota para mandarla al fondo del arco. Sin embargo, la orquesta del dueño de casa, no tardó en festejar nuevamente ya que, cuando iban 9, Bravo le puso el moño a una formidable jugada colectiva que incluyeron toques de Soto y Sebastián López.

El 2 a 0 dejó en la lona a Tristán Suárez. Cada pase hacia atrás que daba la escuadra de Ezeiza era una acción de riesgo para el local. Los de Bazán Vera quería acercarse al área contraria pero debían hacerlo con remates de media distancia y hasta incluso descontaron pero todo fue invalidado por Ignacio Lupani, el árbitro de la contienda.

Benítez sacó a Zaninovic y luego a Bravo. Ya sin la chispa ofensiva, el Blanquinegro optó por cuidar un resultado que parecía cocinado. Hasta que a los 33 minutos, una infracción de Yeison Murillo dentro del área derivó en un penal que Juan Martín cambió por gol. Y, créase o no, a los 36 fue Daniel Silvani quien hizo otra infracción dentro del rectángulo mayor para que el ex delantero de Instituto de Córdoba pusiera el 2 a 2 desde los doce pasos.

Los Malevos de Pompeya pasaron de tener los tres puntos en el bolsillo a tener que compartir dos unidades con la escuadra de Ezeiza. Desesperadamente fueron hacia la retaguardia contraria pero no pudieron anotar nuevamente. Lo tuvo Silvani con un cabezazo que contuvo sin problemas Jara mientras que, en el sector opuesto de la cancha, el conjunto de Bazán Vera fue quien se despertó sobre el final y estuvo muy cerca de dejar con las manos vacías al dueño de casa. A los 46 probaron Christian Varela y Germán Carrasco con algo de riesgo y, prácticamente, en tiempo cumplido, fue Carlos Morel quien salvó las papas al taparle una situación clarísima a Galeano que, sólo por el flanco derecho, estaba listo para sacudir las redes de los dirigidos por Benítez.

Inexplicablemente el Deportivo Riestra dejó escapar la gran chance de seguir con puntaje ideal en la actual temporada de la B Metropolitana. Ganaba 2 a 0. Podía hacer más grande la diferencia. Tenía la vaca atada en el Bajo Flores. Pero el Lechero se las ingenió para sacarle jugo igual. Y si bien con el 2 a 2 se fueron felices para Ezeiza, les quedó ese sabor agrio en la boca de saber que en la última jugada pudieron haber ganado un partido que estaba totalmente perdido.

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