RACING: VUELVE A PARANÁ DOS DÉCADAS DESPUÉS DE UNA GOLEADA INOLVIDABLE

Foto: Imagen de TV (Fox Sports) // Youtue: Fútbol Retro TV

El Patrón y la Academia nunca se enfrentaron en Entre Ríos. Cuando los mesopotámicos jugaron aquél viejo Nacional de 1978 lo hicieron en el grupo de Boca Juniors. Luego, tras el ascenso en 2015, las dos veces que se cruzaron fueron en el Cilindro de Avellaneda. Sin embargo, los de Buenos Aires sí jugaron en el Presbítero Padre Grella y, el borroso recuerdo, volvió con el dulce sabor de un 6 a 3 sobre su clásico rival por un torneo amistoso de invierno en el cual también participaba el Xeneize.

Ocho mil personas dijeron presente en Paraná la noche del miércoles 15 de julio de 1998. Racing vivía épocas previas a la quiebra pero, mientras la síndico le daba el visto bueno para seguir compitiendo, Daniel Lalín reforzaba al plantel con grandes jugadores. Independiente, en contrapartida, llegó a ese partido con jugadores de la talla de Daniel Garnero, Sebastián Pena, José Luis Calderón, y el ex Platense, Raúl Alfredo Cascini.

Bajo el lema de «no a las drogas», el derby de Avellaneda se jugó por única vez en la capital entrerriana. El show de goles empezó desde temprano. A los 7 minutos fue Christian Gómez, el ídolo de Nueva Chicago, quien abrió la cuenta para el Rojo. «Gomito» corrió con pelota dominada durante media cancha y sacó un zapatazo que se incrustó contra la base del poste izquierdo de Albano Bizarri para estampar el 1 a 0.

La parda no tardó en llegar. Apenas había pasado el cuarto de hora y Rodolfo García, uno de los refuerzos para aquella temporada que iba a comenzar después del Mundial de Francia, se encargó de igualar las acciones con un tiro libre delicioso. «Tapita» acarició la pelota con mucha rosca y la colgó del ángulo superior izquierdo de la retaguardia defendida por el ex Newell´s Old Boys, Norberto Scoponi.

Antes de la media hora, Racing logró ponerse en ventaja. Un joven Maximiliano Estévez avanzó como una topadora por campo enemigo y descargó hacia el medio para la solitaria entrada de Facundo Villalba, hoy DT de la Reserva de River. El «Luigi», en una posición inmejorable, puso el 2 a 1 para los de Ángel Cappa. No obstante, la escuadra de César Luis Menotti iba a emparejar el tanteador antes de irse al descanso cuando la pelota se le escapó de los pies a Calderón pero el poste le sirvió de asistencia a «Gomito» Gómez que se anotaba con un doblete en la gélida noche de Paraná.

El 2 a 2 del primer tiempo invitaba a soñar con un partidazo en la complementaria pero nadie imaginó que aún faltaban cinco goles. Ni bien comenzó la segunda parte fue el Rojo quien volvió a ponerse arriba en el score. Claudio Arzeno bajó de cabeza un tiro libre y Calderón le rompió el arco a Bizarri. Sin embargo, después vino un aluvión de la Academia que para ese encuentro visitó las camisetas de marca Taiyo que marcaban una época deficitaria en gran parte de la economía del club.

Y en 21 minutos Racing fue una tromba para pegar cuatro gritos en el Presbítero Padre Grella y golear a su eterno rival. Diego Capria empató con un cabezazo que se filtró entre el palo derecho y los guantes del «Gringo» Scoponi. El «Coco» celebraba mientras su hermano, Rubén, el «Mago, negociaba con Lalín su vuelta al equipo tras una temporada en el Cruz Azul de México. Independiente sabía que debía remar nuevamente y puso en cancha a Mauricio Hanuch pero jamás encontró la manija.

Si el 3 a 3 era un partidazo, lo que vino después fue la frutilla del postre para los de Cappa. A los 33 del segundo tiempo, de un pelotazo de Bizarri fue Pablo Bezombe quien terminó sacando provecho. Nadie pudo controlar la bola que picaba y saltaba en el césped de Patronato hasta que el ex Unión, por el flanco derecho, sacó un zapatazo intajable para el 4 a 3. No terminó de acomodarse el Rojo que el «Polaco» Arzeno regaló una pelota en salida y quien no perdonó fue un entendido en la materia, Marcelo Alejandro Delgado. Y si algo le faltaba a la noche de Paraná era un fortísimo remate de Martín Perezlindo que no pudo contener el uno colorado cuando el reloj mesopotámico indicaba que faltaban 180 segundos para que se cumpla el tiempo reglamentario.

Racing vuelve a jugar en el Grella después de veinte años, un mes y nueve días. Esta vez será la primera que enfrente a Patronato y en condición de visitante. Lo cierto es que el recuerdo queda intacto a pesar de las dos décadas. Y más aún por la talla del rival y el resultado final en la fresca noche de la capital entrerriana. Ese 6 a 3 sobre Independiente, en Paraná, volverá a la memoria una vez que los de Avellaneda salten al verde césped del Patrón por la tercera fecha de la Superliga.

 

1 pensamiento sobre “RACING: VUELVE A PARANÁ DOS DÉCADAS DESPUÉS DE UNA GOLEADA INOLVIDABLE

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *