HURACÁN 0 – RIVER 0: LOUSTAU LOS DEJÓ A GAMBA

Foto: @CAHuracan

«Tomala vos, dámela a mí, vamo´ a matar a un referí» sonaba en los cuatro costados del Palacio Tomás Adolfo Ducó. El Globo y el Millonario se iban al descanso igualados en cero sólo porque Patricio Loustau anuló una conquista de Lucas Gamba que motivo de debate por los siglos de los siglos. Más allá de eso, los de Gustavo Alfaro y los de Marcelo Gallardo no se sacaron ventajas en Parque Patricios y debutar en la Superliga 2018/19 con un apático empate sin goles.

River mostró gran parte del cansancio que le demandó jugar contra Racing 96 horas atrás por Copa Libertadores. Repitiendo gran parte de aquél once inicial, los del «Muñeco» sólo aportaron su fútbol en el primer tiempo mientras que Huracán, con la pelota en sus pies, fue más claro y más prolijo pero tampoco pudo vulnerar la retaguardia de Franco Armani.

La primera acción clara del encuentro fue un mano a mano de Ignacio Scocco que contuvo Marcos Díaz cuando apenas iban 3 minutos de la etapa inicial. Al cuarto de hora llegó la gran oportunidad para el Millonario. Una mano de Carlos Araujo en el área obligó a Loustau a sancionar la pena máxima para los del norte de la Capital Federal. Sin embargo, Gonzalo Martínez, no cumplió con la ley del ex y hasta podría ser objeto de sospecha ese penal tan mal ejecutado que se fue ampliamente desviado por encima del travesaño.

Huracán reaccionó tras esos cachetazos. Se acercó al área opuesta pero no tuvo la fuerza necesaria. River, en contrapartida, llegó dos veces más a través de Scocco. El ex Newell´s Old Boys de Rosario probó desde afuera con un zapatazo que salió apenas desviado y, con un tiro libre, que Díaz logró cachetear al tiro de esquina. Eso sí, antes de irse al entretiempo, llegó la gran polémica de la noche.

Iban 46 minutos, faltaban apenas algunos segundos para que se cumpla el tiempo que había adicionado el juez en Parque Patricios. Saúl Salcedo reventó una pelota desde la defensa. Javier Pinola, en el lado opuesto de la cancha, se confió, quiso cubrir semejante brutalidad con la mirada, luego con el cuerpo, más tarde con la mente y fue Lucas Gamba quien terminó hurtándole le esférico de cara al gol. Armani salió al cruce provocando el choque del otrora Unión de Santa Fe con el arquero. La pelota tomó otro rumbo y Diego Mendoza, con toda la valla a su merced, infló las redes. Los hinchas se abrazaban en un oceáno de felicidad pero Loustau invalidó la conquista por infracción del ex Tatengue sobre quien supo ser guardameta del Deportivo Merlo y Ferrocarril Oeste.

El hecho de analizar si el gol estuvo bien anulado o no, tiene más de subjetivo que de objetivo. Ni siquiera el VAR podría ayudar en esta instancia porque si bien es cierto que el hombre de Huracán no deja reaccionar al uno de River con total normalidad, también es verdad que el golero lo embiste y que, además, la pelota ya se tornaba inalcanzable para todos los jugadores de la visita que jamás hubiesen podido evitar el tanto.

Loustau marcó el final de la etapa inicial. La gente del Globo estalló contra los colegiados jurando venganza utilizando el método más cruel. Luego el público Quemero se acordó de AFA y de CONMEBOL. El Ducó era una olla a presión y lo siguió siendo durante toda la complementaria en la que el Millonario directamente no atacó y los de Alfaro propusieron algo pero a cuentagotas.

Los del «Muñeco» tuvieron el tanto en un remate de Scocco que fue anulado por offside. Los de «Lechuga» se las ingeniaron pero Armani le contuvo una volea a Juan Garro de manera formidable, a pesar que las acciones estaban interrumpidas por fuera de juego. Y la más clara para el dueño de casa fue sobre el final con un fortísimo disparo de Mauro Bogado que entre el arquero y el poste evitaron la caída del elenco de Nuñez.

El árbitro marcó el final de un partido que estuvo marcado más por los fallos del encargado de impartir justicia que por la cuota futbolística de los verdaderos protagonistas. Huracán y River empataron 0 a 0 en el Ducó que, de todos modos, no se olvidó de Loustau que dejó a Gamba a los de Parque Patricios en lo que hubiese sido, tal vez, un comienzo con victoria en esta Superliga.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *