Foto: @Copa_Argentina

El Globo pasó a 16avos de final de Copa Argentina tras vencer al CAVA por 1 a 0 en un partido plagado de anécdotas. El equipo de Gustavo Alfaro se puso en ventaja ayer (sí, leyó bien) y terminó sufriendo esta tarde ante la escuadra de Sergio Geldstein que no estuvo lejos de estirar la contienda a la tanda de los penales. Ahora, los de Parque Patricios deberán enfrentar a Atlético Tucumán en la siguiente etapa de este torneo.

Explicar lo que fue Huracán versus Victoriano Arenas podría ser tranquilamente un cuento de Eduardo Sacheri. Se iba a jugar en mayo pero, el diluvio, postergó una fecha de la Primera D lo cual obligó a los de Valentín Alsina a asumir las responsabilidades de dicho campeonato. Después fueron los porteños quienes, al entrar en receso, optaron por las vacaciones y la agenda de pospuso hasta la eliminación de Argentina en Rusia 2018.

El hombre propone y Dios dispone. Desde Copa Argentina confirmaron que el miércoles 25 de julio a las nueve y diez de la noche se llevaría a cabo el cotejo. No obstante, las inclemencias climáticas volvieron a hacer de las suyas. Julio Barraza, fue la autoridad que dio el visto bueno para que comience el juego pero no tuvo más remedio que suspenderlo al cabo de los primeros 45 minutos porque la verde gramilla tenía agua por todos lados.

Huracán arrancó con todo en la noche de ayer. Juan Garro tuvo un debut soñado anotando un gol al minuto de juego pero el árbitro lo anuló por posición adelantada. Victoriano Arenas, en los segundos iniciales ya tenía un hombre amonestado ya que Nahuel Gómez no tuvo en cuenta la rapidez del terreno y se ganó la amarilla por una violenta entrada. Sin embargo de a poco todo se fue emparejando y, al día siguiente, fueron los de Valentín Alsina quienes opacaron por completo al conjunto de Parque Patricios.

El único gol del partido se anotó el miércoles. Andrés Chávez anotó desde los doce pasos y por un penal inexistente que sancionó Barraza. El resto fueron intenos aislados del CAVA con dos zapatazos de media distancia de Matías Coselli que no generaron problemas. De esa manera se consumió el primer tiempo, con mucha paridad en las acciones, y con ventaja mínima del Quemero. La gente empapada esperaba ansiosa la segunda mitad hasta que el colegiado, después del relax del entretiempo, asomó las narices en el campo de disputa del Alfredo Beranger y optó por suspender la contienda.

Poco más de dieciséis horas después empezó la segunda parte. Los jugadores se ducharon, cenaron, durmieron, desayunaron. Victoriano Arenas no tenía mucha más indumentaria que la mojada del día anterior. Geldstein metió dos cambios con respecto al once inicial y también trocó los números de algunos ya profesionales. Huracán también metió mano. Así debutaron Iván Rossi y Lucas Gamba en reemplazo de Patricio Toranzo y Norberto Briasco que ya habían estado en cancha la noche anterior.

El jueves por la tarde se jugó la segunda mitad que, a su vez, se dividió en dos tiempos. En este petit cotejo CAVA demostró todo su potencial sabiendo que debía revertir el 1 a 0 con que se fueron a dormir ayer. Emiliano Pastoriza tuvo la parda antes del cuarto de hora pero no pudo darle la dirección deseada al centro de Nahuel Gómez. En la jugada siguiente, un error en la salida de Fernando Martínez le sirvió el tanto al Globo pero Mauro Bogado, con todo el arco a su merced, careció de puntería con su intento de 35 metros.

En los 22 minutos finales Barraza le anuló un gol a Chávez siendo lo mejor que propuso el combinado de Alfaro. El resto fue todo del conjunto que ascendió a Primera C. Con un Miller Moreno imparable por las bandas que, además, creó una de las chances más riesgosas con un centro buscapié que nadie empujó. Con una situación inmejorable de Pastoriza que de frente al arco la mando por arriba del travesaño de Marcos Díaz.

Huracán se salvó por doquier de un empate que hubiese forzado el partido a la tanda de los penales. El Globo ganó 1 a 0 y se metió en 16avos de final de Copa Argentina donde se medirá con Atlético Tucumán. Victoriano Arenas batalló hasta las últimas consecuencias y se fue con la cabeza en alto a pesar de la derrota. Pero detrás de los caóticos 90 minutos hubo una larga historia por contar. Y tranquilamente un capítulo aparte se lo lleve el árbitro, Julio Barraza.

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