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Los dos países que disputarán la final de Rusia 2018 están separados por más de mil kilómetros pero, alguna vez, en la Europa siempre convulsionada, fueron parte de un mismo imperio. Entre 1809 y 1815, Napoleón Bonaparte le arrebató a Austria todo un territorio que denominaron Provincias Ilirias. Efectivamente, durante seis años, lo que actualmente es la costa de Croacia, perteneció a Francia.

La clasificación de La Vatreni al partido decisivo de la Copa del Mundo produjo varios memes. Entre ellos hubo una broma hacia Bosnia ya que, tras la caída de Yugoslavia, los croatas le quitaron la salida al mar a sus ex compatriotas. Sin embargo, esa gracia perdió todo tipo de sentido cuando apareció la historia para darle un baño de realidad con aguas del mar Adriático.

Cuando Napelón Bonaparte tenía el control absoluto de Francia, no hubo paz para los galos. La revolución del 14 de julio de 1789 estaba latente y, una década más tarde, comenzaron los conflictos. Las Guerras Napoleónicas, no obstante, empezaron en el momento en que el Reino Unido rompió el Tratado de Amiens que suponía la paz entre sendos territorios.

Sin poder vencer a los británicos, y perdiendo la batalla de Trafalgar en 1805, ´Le Petit Caporal´ decidió atacar a Austria que, en ese momento, se anexó a un eje conformado por los ingleses y Rusia con el fin de eliminar a los galos de lo que hoy es Holanda y Bélgica así como también, de Suiza.

El imperio austríaco salió perdiendo ante Napoleón a quien tuvieron que cederle Venecia. Los franceses seguían avanzando hacia oriente. En julio de 1809, hace casi doscientos diez años, Viena quedó totalmente sitiada por el emperador logrando así que le entreguen también el territorio perteneciente a la costa este del mar Adriático.

Napoleón conseguía, para esos años, la mayor extensión de su imperio. Pero, con el correr del tiempo, las coaliciones contra los galos eran cada vez mayores y los ataques le llegaban por diversos flancos. El 18 de junio de 1815 terminó el sueño napoleónico en la famosa batalla de Waterloo que se llevó a cabo en lo que hoy se conoce como Bélgica.

Paradojas del destino. Aquél intento de Napoleón Bonaparte de conquistar el mundo tropezó en suelo belga sin saber que, el fútbol, les daría revancha en una semifinal. El imperio de ´Le Petit Caporal´ tuvo su fin también gracias al constante enfrentamiento con Inglaterra que, justamente, liberó las tierras de quién terminó eliminándolos, dos siglos después, en el verano de Moscú. Y Croacia, que supo estar bajo dominio de la Monarquía de los Habsburgo, fue entre 1809 y 1815 parte de Francia, su rival en la final de la Copa del Mundo.

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