BÉLGICA 3 – JAPÓN 2: AMBERES DE GLORIA EN UNA NOCHE DE BRUJAS

Foto: AFP // sports.ndtv.com

Los Diablos Rojos sacaron a relucir su chapa de candidatos en un partido que se le tornó complicadísimo. Iban seis minutos de la segunda parte y los Samurái Azules derrotaban a los europeos por dos goles de diferencia. Sin embargo, Roberto Martínez movió el banco a tiempo y torció por completo la historia en Rostov del Don para eliminar con un inolvidable 3 a 2 a los nipones.

Japón tuvo un buen rato contra las cuerdas a Bélgica y no estuvo lejos de dar otro batacazo en Rusia 2018. Los asiáticos estaban por noquear a su rival pero lo dejaron con vida. Y, perdonar a un rival de esa talla, con hambre de gloria, pudo transformar una velada de ensueño en una noche de Brujas.

El primer tiempo claramente fue un bodrio con respecto a la etapa final. Los 45 minutos iniciales tuvieron un interesante ida y vuelta pero sin goles. En el arranque lo tuvo Shinji Kagawa con un remate que se fue cerca del palo izquierdo de Thibaut Courtois. Los de colorado respondieron recién pasado el cuarto de hora con un ajustado remate de Romelu Lukaku que tan sólo ganó un tiro de esquina.

Antes de irse al descanso tuvo su chance Eden Hazard pero Eiji Kawashima respondió con los puños para desactivar todo tipo de peligro. Takashi Inui, a la media hora, probó de cabeza tras un buen centro de Yuto Nagatomo pero, el ex guardameta del Atlético Madrid, estaba en el lugar indicado para evitar la caída de su valla.

El 0 a 0 que acompañó a ambos al descanso no prometía todo lo que finalmente se vio en la complementaria. El show duró 48 minutos y arrancó cuando, a los dos, Genki Haraguchi anotó con un remate cruzado tras ganarle la espalda a Jan Vertonghen. La sopresa la daba Japón en Rostov del Don pero Bélgica no quería quedarse atrás y, en la siguiente jugada, Hazard estrelló un remate contra el palo derecho de Kawashima.

Los de Martínez querían emparejar cuanto antes aunque jamás imaginar que el balzado de agua fría estaba tan próximo. Iban 6 de la segunda mitad cuando Inui aprovechó que ningún oponente salió a atorarlo. El nipón tuvo todo el tiempo del mundo para encontrar el mejor ángulo de disparo y, desde afuera del rectángulo mayor, ubicó el esférico contra la base del poste izquierdo de Courtois. Un 2 a 0 que parecía lapidario.

Los minutos pasaban y los Diablos Rojos no llegaban siquiera al descuento. A los 19, el entrenador hizo dos cambios y la historia se modificó para siempre. Los Samurái Azules dieron por muerto a un contrincante que en menos de media hora generó un remolino de fútbol fantástico y así empezaron a redactar tal vez una de las epopeyas más recordadas de la Copa del Mundo.

Vertoghen cabeceó bombeado cuando iban 24 minutos de la complementaria y la pelota se metió por encima del arquero, contra el segundo palo, para que Bélgica consiga el 2 a 1. Los europeos estaban con vida y lo demostraron doscientos cuarenta segundos más tarde cuando, el ingresado Marouane Fellaini, conectó con su cráneo un centro de Hazard para emparejar las acciones en Rostov del Don.

El empate en dos con más de un cuarto de hora por jugarse invitaba a alquilar balcones. Lo tuvieron los europeos pero Kawashima tuvo una doble salvada mágica. Sobre el epílogo Courtois salvó dos veces la caída de su valla cuando Axel Witsel casi se la mete en contra y también para desviar un tiro libre de Keisuke Honda.

Todo parecía encaminarse rumbo al alargue pero el arquero del Chelsea quiso aprovechar los segundos finales, sacó rápido de su arco e hilvanó una contra letal. Iban 48 minutos de los 49 que Malang Diedhiou había dispuesto jugar. Kevin De Bruyne, volante del Manchester City corrió a toda velocidad y abrió la cancha para Thomas Meunier. El hombre del Brujas, en soledad, mandó el centro desde la izquierda que oscureció la noche de los asiáticos para la entrada de Lukaku que la dejó pasar. Y, con el último aliento, el otro cambio de Martínez, Nacer Chadli, empujó la pelota al fondo de la red para desatar la locura de los colorados que dieron vuelta el resultado en Rostov del Don.

Japón quiso dormir el partido en una noche hermosa para ellos. Pero de los dulces sueños del 2 a 0 pasaron a un 3 a 2 que se transformó en una noche de Brujas favorable a un plantel con Amberes de gloria. Bélgica ya está en cuartos de final. Sufrió, claramente, pero consiguió su objetivo. El futuro dirá qué clase de partido se verá contra Brasil.

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