ARGENTINA: A 40 AÑOS DEL PRIMER TÍTULO MUNDIAL

Foto: www.toquedeportivo.com

Lluvia de papelitos. El abrazo del alma. El palo de Rob Rensenbrink. El primer tiempo suplementario de la historia de los Mundiales. Los goles de Mario Alberto Kempes, el de Daniel Bertoni. El show de patadas. El yeso de René Van de Kerkhof. Las atajadas de Ubaldo Matildo Fillol. El 3 a 1 final de Argentina sobre Holanda. Todo ese sucedió para que hace exactamente, hace 40 años, la Albiceleste gane el primero de sus dos títulos máximos.

Cuatro décadas atrás y un Monumental colmado. Antes los horarios no eran tan estrictos como en la actualidad. La Copa del Mundo ya había tenido otros partidos con inicio demorado como el de Francia y Hungría en Mar del Plata porque ambos aparecieron con la misma camiseta en el campo de disputa. El cotejo decisivo en cancha de River tampoco arrancó en la hora estipulada.

Los argentinos protestaban por el yeso de Van de Kerkhof, los holandeses porque no querían que el ex subcampeón con La Naranja Mecánica se lo quite. Lo vendaron para que evite lastimar a los rivales sin saber que, durante 120 minutos, sudamericanos y europeos iban a batallar como pocos en pos de besar el oro del trofeo más deseado por todas las selecciones.

Antes de irse al descanso, Kempes se filtró entre los centrales y pellizco la pelota ante la salida de Jan Jongbloed para abrir la cuenta. Antes de eso, el «Pato» le había ahogado el tanto a Wim Jansen con una volada inolvidable. Era un partido para cualquiera, con mucho roce y pocas amarillas para lo que se pegaban.

Fillol seguía atajando todo pero a ocho del final de los noventa reglamentarios llegó la parda para La Naranja Mecánica. Un cabezazo de Dick Nanninga significó un baldazo de agua fría para el país anfitrión que veía como se escapaba la fiesta que ya estaban desatando en las tribunas. Pero, en el suplementario, se desató la locura.

Un apliada del «Matador» Kempes antes del final del primer cuarto de hora del tiempo extra puso en ventaja nuevamente a la Albiceleste. A partir de ese entonces el fervor llevó a los locales a liquidarlo aprovechando que los anaranjados se volcaron al ataque en pos de conseguir nuevamente la parda. Y fue Bertoni quien puso cifras definitivas en el Monumental.

El italiano Sergio Gonella hizo sonar su silbato y se acabó el suplicio. Ya caía la noche en el invierno argentino, oscuro por motivos extrafutbolísticos. Adentro de la cancha hubo un justo ganador. Holanda se quedaba en las puertas de un título por segunda vez consecutiva. Los muchachos de César Luis Menotti entraban en la historia grande del fútbol mundial. Argentina ganaba la Copa del Mundo por vez primera un 25 de junio de 1978 hace, exactamente, 40 años.

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