ARGENTINA 0 – CAMERÚN 1: HACE 28 AÑOS, ÁFRICA DABA LA SORPRESA

Foto: www.lanacion.com.ar

Diego Maradona salió al Giuseppe Meazza de Milán haciendo jueguito con los hombros. La Albiceleste levantaba el telón del Mundial de Italia 90 con el objetivo claro de defender el título logrado cuatro años atrás en México 86. Sin embargo, aquél viernes 8 de junio, hace exactamente 28 años, fueron Los Leones Indomables quienes le dieron un baño de realidad a quien era el último campeón mundial.

Es cierto que los seleccionados de Carlos Salvador Bilardo nunca llegaron con grandes pergaminos a la Copa del Mundo pero luego terminaron realizando papeles inolvidables. En tierras aztecas Argentina besó el oro, y en Europa quedó en el umbral de la gloria tras perder la final con Alemania producto de un penal convertido por Andreas Brehme.

La realidad indicaba que en Italia, el elenco sudamericano era ampliamente candidato a ganar en el partido inaugural. No obstante había algo que, para los cabuleros, no dejaba de hacer ruido. Y no eran los elogios que traía consigo Camerún por una racha formidable en los últimos años sino que, la única vez que los argentinos estrenaron el título fue en España 82 con una caída frente a Bélgica.

Bilardo tenía en penitencia a Claudio Caniggia y Pedro Troglio por lo cual decidió que no fuesen parte del once inicial. Enfrente había un rival con hambre de gloria que venía de ganar la Copa Africana de Naciones en 1984 disputada en Costa de Marfil y la de 1988 que se jugó en Marruecos. Pero, en los papeles, el «Doctor» tenía todo controlado porque había evaluado a los africanos con varias horas de video.

Abel Balbo tuvo un partido para el olvido y, como única punta, no pudo vencer nunca la resistencia de Thomas N´Kono que brillaba en el Espanyol de Barcelona. Maradona no encontraba a su partenaire y el DT decidió darle una amnistía al «Pájaro». En el entretiempo salió, bastante molesto, Oscar Ruggeri y entró el «Hijo del Viento» que volvió loco a los vestidos de verde. Al pibe de Henderson le pegaron por aquí, por allá, pero los goles no llegaban.

Pasado el cuarto de hora de la complementaria, el francés Michel Vautrot, expulsó a Andre Kana-Biyik. El partido iba 0 a 0 y la Albiceleste jugaba con uno más. Sin embargo no hallaba los caminos y cuando iban 21 minutos fue Francois Omam-Biyik quien ganó en las alturas ante la pasiva marca de Roberto Sensini y abrió la cuenta tras la floja respuesta de Nery Pumpido.

Bilardo explotó, metió a Gabriel Calderón, el otro delantero que tenía y sacó a «Boquita». Su rival incluso quedó con nueve hombres por una patada épica Benjamin Massing sobre Caniggia. Pero el empate jamás llegó en Milan y la clasificación a octavos empezaba a complicarse en un debut inesperado.

Camerún, que nunca había ganado en un Mundial (sólo había disputado el de España en 1982), dio la nota en el Giuseppe Meazza. Los dirigidos por Valeri Nepomnyashchi derrotaron 1 a 0 a quien estrenaba el título de campeón en Italia. Y Bilardo después de aquella sorpresa metió mano a fondo para evitar un papelón que quedó para la historia hace exactamente 28 años.

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