UNIÓN (SANTA FE): «AL JUGADOR DEL INTERIOR LE CUESTA MÁS LLEGAR A PRIMERA»

Lucas Gamba baja del ascensor del Hotel Duomi del barrio San Nicolás de la Capital Federal con la humildad que lo caracteriza. Saluda al periodista y recibe con los brazos abiertos una entrevista a la que nunca le puso trabas. La sonrisa se le escapa en todo momento y con ella demuestra la misma alegría que cuando juega.

Mide un poco más de un metro sesenta y juega con el corazón de los hinchas en su mano. Su velocidad y su juego encandila a Unión de Santa Fe. Tiene gol, asistencia y el alma que todo fanático requiere de un futbolista. Pasan los años y el delantero oriundo de San Rafael (Mendoza) no deja de sorprender en el 15 de abril. Llegó a la Avenida López y Planes en 2014, subió a Primera y fue parte de un equipo que hizo historia en muchos estadios.

“Venía buscando continuidad y pegar el salto hace varios años, pude aprovechar la oportunidad con Unión. Quería jugar en Primera y el club me lo dio con aquel título en 2014. Estoy muy feliz por el presente y por todo el recorrido en esta institución”, contesta el goleador tatengue cruzado de brazos con una notoria sencillez y agradece a los hinchas rojiblancos: “Estoy más que agradecido desde el momento en que llegué, sabía que venía a un club muy grande del interior, había que ascender y asentarse en Primera. La gente siempre nos hizo sentir un cariño muy especial”.

Hizo goles importantes y festejados con el alma tatengue como ante Temperley en el Ascenso en 2014, en el Clásico Santafesino, en el Monumental y en La Bombonera, en aquella victoria inolvidable por 4 a 3. Esos goles se gritaron más que otros por la importancia de los eventos y Gamba se animó a elegir los cuatro más significativos: “Por la preponderancia que le dan los santafesinos, el gol contra Colón en el Clásico fue el mejor y encima lo ganamos. Después, sí puedo poner los goles contra Boca y River que fueron partidos que recordaremos siempre. También no me olvido del que hice contra Temperley para ascender a Primera”.

Vermouth Deportivo: ¿Qué recordás de aquel encuentro ante el Xeneize tras la perdída de un hombre querido en el club como Diego Barisone?

Lucas Gamba: Sentimos que jugamos con doce. Fue una excelente persona, también como jugador pero destaco lo humano. La verdad que nosotros lo necesitábamos muchísimo en ese momento y nos dio una mano bárbara para obtener un triunfo histórico en La Boca.

VD: Con sus herramientas y poniéndole el pecho a las bajas en el plantel, ¿consideran que es una buena campaña la realizada en la Superliga?

LG: Arrancamos el campeonato con la intención de salir del fondo, ahora nos encontramos con un año muy bueno, lo esperábamos, sabíamos que teníamos un muy buen equipo y nos fue bastante bien. Nos hizo muy bien la vuelta de Madelón (Leonardo Carol), todos nos sentimos a gusto, los que estamos hace un tiempo y los juveniles.

VD: Te fuiste reinventando y tomando más protagonismo con la partida de jugadores como Ignacio Malcorra, Enrique Triverio o Mauricio Martínez, ¿se siente la ausencia de esos futbolistas?

LG: Yo soy más partidario de los jugadores que tenemos ahora, la verdad es que estoy muy contento con las carreras que están haciendo Triverio, Malcorra y Mauri Martínez. Hoy le toca estar a Franco (Soldano) de 9, Fragapane es una locura lo que juega, los volantes también. El cuerpo técnico también está en todos los detalles para que nosotros estemos bien.

VD: ¿Cómo se vive un Clásico Santafesino en la ciudad?

LG: El clásico no se vive solo una semana, sino como un mes antes. La gente lo toma asÍ, te lo hace saber, te dicen que el clásico se tiene que ganar. Es una presión linda todo ese momento previo.

VD: ¿Caíste que ya tenés más de 100 partidos con la camiseta de Unión?

LG: Sí, me pone muy contento eso. Cuando llegue al club la verdad que no sabía cuánto iba a durar. Al jugador del interior le cuesta más llegar a Primera y poder asentarse.

“Rapido, predispuesto para el grupo siempre, que trabaja para beneficiar al plantel tanto dentro como fuera de la cancha”. Así se describe el sanrafaelino que vuelve a sus “pagos” cada seis meses mínimo. No olvida sus orígenes, ni su tierra ni el club de su barrio del cual es hincha: Sport Club Quiroga de San Rafael. “Es mi debilidad. Jugué durante mi infancia hasta llegar a Primera, me crié en la institución y le tengo un amor especial. Dios quiera que me pueda retirar ahí, me gustaría ayudarlo en algún futuro. Me haría muy feliz”, declara el delantero que también reconoce: “De chico he trabajado en aserraderos, secaderos, también en una finca cosechando, lo hacía con amigos, se lo pasaba muy bien en los veranos”.

El fútbol no es un problema para la relación con su novia Soledad. Ella también juega a la pelota y lo entiende a la perfección, tanto que “hablan el mismo idioma”. “La conocí por medio de una amiga que tenemos en común que juega al futbol siete, de ahí empezamos a hablar. Nos juntamos un par de veces más y luego empezamos a salir solos”, comenta la historia de amor con su pareja y agrega: “Solemos ver mucho futbol, a veces yo estoy viajando y ella me va comentando cómo van los partidos”. Gamba se sumó al desafío y se animó a comparar el estilo de juego de “Sole” con el de uno de sus compañeros del Tate: “Por como juega, se parece a Manuel De Iriondo (risas), por cómo mete, traba y también por su velocidad”.

EL GESTO DE UNA GRAN PERSONA. “Lucas Gamba, ¿me regalás tu camiseta”, le pedía un nene en sillas de ruedas al atacante con un humilde cartel. El jugador guardó la casaca y se la obsequió luego del empate ante Belgrano (1-1) en esta temporada. El hombre de 30 años (cumple el 24 de junio) conoce su rol social y lo utiliza en su mayor expresión: “Para la gente, estar cerca de un futbolista es muy importante. A nosotros no nos cuesta nada y a la otra persona la podes hacer muy feliz. Con un pequeño detalle quizás es grande para el otro”.

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