LUIS VENTURA: «EL FÚTBOL HA SIDO UNA ELECCIÓN FABULOSA EN MI VIDA»

“Ventura tiene peso propio” sostiene él mismo mientras conversa en un lugar lleno de fama como el Gran Café Tortoni. De fama e Infama porque en esta entrevista con Vermouth Deportivo hubo Secretos Verdaderos entre el presidente de APTRA (Asociación de Periodistas de las Televisión y Radiofonía) y Vermouth Deportivo.

Luis Ventura nació en Brasil pero se asentó en Argentina donde forjó una carrera periodística de lujo. Además de los programas por pantalla chica, el lungo comunicador también trabaja en Radio Rivadavia junto a Adriana Salgueiro, es para de la sección espectáculos del Diario Crónica y también del periódico “El País” en Montevideo. Pero detrás de escena hay un deportista devenido en entrenador, campeón actual con Victoriano Arenas pero muy vinculado a los clubes de la zona por su gran amor hacia Lanús y su pasado en El Porvenir.

El fútbol “salvó mi vida porque siempre me dio un lugar, una atención, un lugar donde poner mis soledades, mis momentos de ocio” destacó, café mediante, en una distendida charla donde no sólo habló de la pelota y de su profesión sino también de otros tantos aspectos que iremos desmenuzando con el correr de esta entrevista.

LUIS VENTURA Y VICTORIANO ARENAS

Vermouth Deportivo: Ya conocías el club, ahora te toca volver, ¿qué es Victoriano Arenas?
Luis Ventura: Victoriano tiene muchas cosas pintorescas y muchas cosas desconocidas. A lo mejor, siempre fue un club metido para adentro, y eso hace que mucha gente desconozca la existencia del club, la ubicación y la riqueza de su historia. Victoriano, por ejemplo, fue el club donde debutó Sandro con 14 años. Fue en la sede que queda Paso de Burgos, en Valentín Alsina, que llamativamente pertenece al partido de Lanús y la cancha la tiene en el partido de Avellaneda razón por la cual tenemos dos intendentes para mangar. El intendente Ferraresi (Jorge) ahora nos está ayudando con una pileta, unos vestuarios y nos dio una muy buena guita, creo que hizo una licitación para construir por 10 millones de mangos. Grindetti (Néstor), el de Lanús, nos está aportando en la sede donde funciona un jardín de infantes y donde hay muchos premios a nivel de Panamericanos, Juegos Olímpicos, en el aspecto de lucha, karate. Justamente, el presidente, Domingo Sganga, tiene hijos que desarrollan esas actividades. Fue el club que se desentendió de un goleador como era Norberto Outes que terminó siendo goleador internacional, en Independiente, en Boca y en la Selección Nacional incluso y Victoriano lo entregó por un juego de camisetas. Se fue un tipo de un millón de dólares por un juego de camisetas. O fue el club que, en un determinado momento, el padre de Marcela Baños que era un árbitro con trayectoria, Valentín Baños, cobró un penal en tiempo de descuento para el equipo visitante. El partido estaba 1 a 1, parece que el penal fue algo dudoso, y cuando terminó el partido le agarraron el coche y se lo tiraron adentro del Riachuelo. En el club me reencontré con viejos aromas y viejas postales de mi vida. Victoriano Arenas es mi juventud, yo estuve ahí en 1978 con 21 o 22 años jugando. Me llevó Roberto Ayala, el gran bastión del «Gordo» Muñoz en Radio Rivadavia. Yo quedé libre en Lanús tras tener un enfrentamiento con la plana mayor del cuerpo técnico, con José María Silvero, el «Toro» Raffo, Norberto D´Ángelo, porque no estaba de acuerdo con algunas cosas fuera de lugar y yo con vuelo periodístico veía mal, entonces tenía muchos enfrentamientos y me terminé yendo del club y del fútbol prácticamente. Ayala me consiguió la posibilidad de fichar en Victoriano y jugué un año, en la época en la que también estaba en la C. Así que me fui jugando en la C y vuelvo como técnico como para reinsertarlo en la categoría en la que yo lo dejé.

LUIS VENTURA COMO JUGADOR DE FÚTBOL

Vermouth Deportivo: Con origen brasilero, ¿cómo era Luis Ventura como jugador? ¿con habilidad de brasilero o con picardía de criollo?

Luis Ventura: Yo tenía una mezcla, era algo parecido al juego del «Checho» Batista. Lentón por una cuestión física pero con buen trato de pelota, con buen panorama, líder. Un liderazgo que no siempre me ha jugado a favor. Mi liderazgo adentro de los grupos implicaba que había que ajustar algo dentro del grupo y el que se llevaba la peor parte era el líder, el que emprendía los movimientos.
VD: En una nota dijiste que eras áspero y bravo… ¿lo seguís manteniendo?
LV: Sí, las dos cosas, áspero y bravo. Mis compañeros siempre me quisieron. Viste cuando uno va al potrero y hace la pisadita a ver quién gana, yo si no era el primero era el segundo al que me elegían.
VD: ¿Fuiste un volante con gol?
LV: Yo era volante central, después cuando empecé a acercarme a la Primera yo estaba bloqueado. En mis puestos tuve a José Luis Lodico que fue tan buen tipo, que marcó una época en la Primera de Lanús, jugó 12 años de titular e inamovible. Era un tipo al que no lo expulsaban nunca porque era de buen juego, y era un tipo al que no me daba ni para odiarlo. Entonces siempre ahí abajo, no podía ni asomar la cabeza. Encima en esa época volvió a Lanús el «Gallego» Suárez que había jugado en el Zaragoza de España. Entonces tenía de titular a Lodico, de suplente a Suárez, y había un negro que habían traído de Bahía Blanca que era el «Negro» Díaz. Era la réplica en negro de Redondo, así que se pueden imaginar lo que era jugar en ese puesto. Yo fui el capitán inamovible de todas las categorías, había seleccionadores que no sabían que yo era brasilero y me convocaban para las juveniles. Yo jugué de igual a igual con los Trobbiani, los Tarantini, los Sánchez Sotelo. Entonces como cinco, al estar bloqueado, a medida que me iba acercando a la Primera me fui tirando hacia la izquierda o hacia la derecha. Pero el fútbol ha sido un lugar y una elección fabulosa de mi vida, yo te diría que hasta salvó mi vida porque siempre me dio un lugar, una atención, un lugar donde poner mis soledades, mis momentos de ocio, el fútbol siempre me cobijó.
VD: ¿Cómo le ves a Jonathan Smith en Victoriano Arenas estando él en el puesto donde te tocó jugar a vos cuando fuiste jugador?
LV: Él se enoja mucho conmigo porque justamente está en mi puesto y yo le reclamo algunas cosas. Es tan buen jugador que el tipo, de adentro del área chica, quiere salir jugando, y un error ahí es un gol en contra. Entonces ahí digo que está bien lo del buen pie, pero en esa zona no quiero el buen pie, ahí quiero el zaguero más torpe que la reviente. Y él me mira mal, y se enoja, pero yo lo hago por el bien de él y por el bien de todos porque comerte un gol zonzo equivale a comerte dos goles porque te duele el gol que te hicieron y te lastima la zoncera del gol que te hicieron.
VD: Si tuvieras que elegir entre el periodismo y el fútbol, ¿con qué te quedarías?
LV: Sin ninguna duda, yo me quedo con el fútbol. Yo soy un jugador frustrado, yo tengo 62 años y voy a jugar con los pibes todavía.

LUIS VENTURA Y LA FARÁNDULA

VD: ¿Qué ambiente es más complicado? ¿El de la farándula o el del fútbol?
LV: Me parece que son mundos muy parecidos, un mundo lleno de vanidad donde tenés vedettes, donde tenés figuras, donde tenés primera bailarina, primer jugador, segundo jugador. Hay algo que distorsiona más el medio del espectáculo y es el maquillaje. Cuando vos a las historias de maquillaje le metés cosmética, te puede parecer otra cosa. En el fútbol, en cambio, es mucho más simple y más directo. Porque el jugador también sabe simular los penales adentro del área, simular una agresión, tiene un tema de histrionismo adentro. No nos olvidemos que, en definitiva, estamos hablando de dos espectáculos. Uno es deportivo, el otro es artístico, pero en definitiva es lo mismo. Tenés público, el que te putea, el que te gratifica, tiene muchos puntos de similitud.
VD: Si tuvieras que armar un equipo de fútbol con gente del espectáculo o una obra pero con personalidades del fútbol… ¿cómo lo armarías?
LV: Y, Barros Schelotto es un buen actor adentro de la cancha, ¡la pucha!. En la época de Gimnasia lo he puteado en la tribuna como después lo aplaudí en Lanús. Marcelo Tinelli es otro. Yo jugué con él que jugaba de lateral por izquierda o zaguero y yo era el cinco o el diez del equipo. Tinelli siempre fue de los tipos que puso de la cara adentro de la cancha, que le hablaba a los árbitros, que forzaba la situación más allá de lo futbolístico. Y lo que él hacía adentro de la cancha después se tradujo en los medios.
VD: ¿Cuánto te ayudó tu carrera en el periodismo para que puedas desenvolverte como técnico dentro de una cancha?
LV: En todo. El hecho de haber subido a un escenario con Moria Casán, con Panám, con Nazarena Vélez, con Ricardo Fort, te dan una discursiva que no tiene cualquiera, sabés como hablarle a la gente. Frente al manejo de escena, cuando vos tenés que ser discursivo frente a un grupo, cuando tenés que transmitirle confianza, alegría, temor, advertencia, lo sabés transmitir. Cuando yo estoy enojado los muchachos saben que estoy enojado y, cuando estoy alegre, me sacan hasta los pantalones los guachos porque inventan asados, los llevó al teatro, nos vamos a comer después que me parece piola para el grupo. Y el periodista forma parte de eso, al periodista no me lo puedo sacar de encima. Victoriano tiene una condición, los dos técnicos que tiene son técnicos recibidos y periodistas recibidos.
VD: ¿Cómo fue la historia de Diego Maradona Junior y su posible llegada al fútbol argentino?
LV: Yo tenía la inscripción en AFA, todo, ya había arreglado un contrato de un millón de mangos. Le había conseguido un piso en Puerto Madero, un contrato con Ricardo Fort en televisión, un BMW y cuatro guardaespaldas para que lo siguieran a todos lados y eso en El Porvenir, en Primera C. Ya había hablado con Don Diego para que viniera a ver al nieto cuando debutaba. Siempre me dijo que venía y me cagó. Un día vino a casa a pedirme disculpas y me dijo que no podía decirme los verdaderos motivos por los cuales no vino. Me pidió ir a conocer dónde hubiese ido a jugar y lo llevé a la cancha de El Porvenir.

LUIS VENTURA BONUS TRACK

Vermouth Deportivo: ¿Cómo viviste como hincha de Lanús esa semifinal que el Granate le gana a River en La Fortaleza?
Luis Ventura: Cuando estaba 0-2 yo seguía recibiendo apuestas. A Íudica (Mariano) le gané una comida para 25 personas al aire y le aposté perdiendo dos a cero. Fui a la cancha, yo estaba convencido que le ganábamos. En la semana había estado el ´Ogro´ Fabbiani en Polémica y me dijo «ponele toda la plata a Lanús porque Lanús no pierde».
VD: ¿Qué es el «Coco» Basile para vos?
LV: Al «Coco» Basile yo lo amo. No te digo que soy amigo en el hecho de haber convivido pero yo viví todo el Mundial 78 con él y con «Chichín» Seijo en Mar del Plata. Él era como un veedor de Menotti en el Mundial y estaba viendo el desempeño de Francia, Italia y Brasil que tenían la sede ahí. Yo compartía el hotel con él y aprendí a quererlo y a valorarlo como tipo, un tipo que sabe muchísimo de la vida y muchísimo de fútbol. Yo estuve siempre dentro de esa línea y el tipo tiene un concepto de vestuario maravilloso.
VD: ¿Caruso Lombardi?
LV: A Caruso yo lo pondría de técnico y también pondría a Ramón Díaz. Caruso puede hacer todo, es un artista frustrado. Al tipo le falta la pandereta y la castañuela. Sorprende el visteo sobre el jugador ignoto, el jugador que nadie conoce y que el tipo te saca un volante por derecha de la re puta madre. El tipo te emparda desde el banco un partido desparejo en la cancha.
VD: ¿Cómo son los equipos que dirige Luis Ventura?
LV: Yo siempre digo que los equipos míos son de carnaval y glamour. Quiero que tengan la alegría del carnaval y el glamour de un equipo que juega como tiene que jugar. Aunque la cancha no nos acompañe, aunque el sistema no nos acompañe porque a mi gusto los arbitrajes dejan pegar demasiado, no protegen a los equipos que quieren jugar.
VD: Conociendo el ambiente, ¿le enseñás a los jugadores a como declarar en una nota?
LV: Por ahora no porque el periodismo en la Primera D es muy flaco todavía. Son preguntas elementales. No te van a preguntar qué opinan del aumento del gas que ordenó Mauricio Macri. Ya en alguna oportunidad llamé a algún boludo que no hacía declaraciones pero subía pelotudeces a las redes sociales. Ahora, como se lo digo a los jugadores, se los digo a mis hijos también. Mis hijos se mandan cagadas todo el tiempo y yo les digo que no se olviden que tienen portación de apellido. Ellos no son uno más, son «fulano», son Ventura y Ventura tiene un peso específico, una densidad propia. Eso no sé cuánta gente lo puede llevar en la frente pegado o en la mochila, en la espalda. Cuando Victoriano llega a una cancha con Ventura, llega con Ventura y ya tenés cosas a favor y cosas en contra. El mejor ejemplo fue el caso de Central Ballester. Ellos pensaron que nos cagaban a palos y quedaba en la nada, como suele ocurrir en el ascenso, pero se olvidaron que en este equipo hay alguien que no pasa desapercibido en los medios.
VD: Sos brasilero y argentino y nos surge una duda ¿Maradona o Pelé?
LV: Yo a Diego lo quiero muchísimo pero el más grande fue Pelé. El mejor equipo que vi es el Santos del Pelé y el Brasil del 70.

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