CONTADOR MUNDIAL: 13, ¿LA YETA? JAJAJA

Vermouth Deportivo sigue utilizando la cantidad de días restantes para Rusia 2018 como catalizador de historias Mundialistas. Y es que la próxima Copa del Mundo está cada vez más cerca y la Cita Máxima del Fútbol seguirá escribiendo en breve páginas doradas. El número 13 está asociado a la mala suerte, pero hay una persona que realizó de esta cifra un culto demostrando todo lo contrario. Hoy contaremos algunos detalles sobre el gran Mário Zagallo y su número de la fortuna, única persona que selló su nombre en cuatro Campeonatos Mundiales de Brasil participando también del quinto.

Mário Jorge Lobo Zagallo nació el 9 de agosto de 1931 en Maceió, Estado de Alagoas, Brasil, y con apenas 17 años inició su carrera como jugador de fútbol en el America Football Club de Rio de Janeiro. Durante su primera temporada llamó la atención del gigantesco Flamengo, allí el wing izquierdo fue creciendo deportivamente hasta transformarse en uno de los valores más importantes del fútbol en su país además de ganar tres Títulos Cariocas con el Fla. Quienes lo vieron aseguran que Zagallo era un jugador adelantado a su época, ya que utilizaba su explosión por la banda izquierda para cubrir el largo del campo, atacando y defendiendo.

La leyenda cuenta que durante sus años en Flamengo comenzó la historia del Viejo Lobo con el número 13, Zagallo adquirió de su esposa Alcina de Castro la devoción por San Antonio de Padua, cuyo día se celebra el 13 de junio. Los mismos relatos cuentan que el atacante no pudo ser campeón con el Fla hasta que cambió el número de su camiseta, pasando del 6 al 13.

En 1958 (5+8=13) Zagallo fue convocado por primera vez para la Selección Mayor de Brasil, debutando con dos goles en un 5-1 amistoso ante Paraguay. Su inmediata adaptación y el prestigio construido en el Torneo Carioca hizo que el entonces Seleccionador Canarinho, Vicente Feola, lo convocara para el Mundial Suecia 1958.

El Viejo Lobo fue titular en los seis partidos que Brasil jugó durante la Copa del Mundo y convirtió en la Final que el Scratch le ganó 5-2 a al local Suecia con las dianas por duplicado de Pelé y Vavá. Fue el primer Título Mundial para la Verdeamarela, y allí estuvo Zagallo.

Su carrera como jugador siguió en otro club importante de Rio, el Botagofo, con quien también logró ser Campeón a nivel estadual (El actual Brasileirao se disputa desde 1959). Con 31 años fue convocado nuevamente para una Copa Mundial y con el entrenador Aymoré Moreira disputó Chile 1962.

Zagallo fue otra vez titular en los seis cotejos que Brasil disputó en Chile y convirtió el primer gol de su equipo en aquella Cita Máxima ante México. Tras la victoria en la Final a Checoslovaquia el Viejo Lobo logró convertirse en Bicampeón del Mundo, presente en el Segundo triunfo Mundial de su Selección.

Mário Zagallo dejó el fútbol profesional en 1965 y con el Botafogo, un año antes se había retirado su Selección tras 36 cotejos, 5 goles y 2 Mundiales ganados, en los que además jugó cada uno de los partidos.  En 1967 arrancó su carrera de entrenador dirigiendo al propio Fogao y un año más tarde (1968, 6+8=13) fue Campeón por primera vez sentado en el banco de suplentes.

Su estilo de DT no coincidía demasiado con el fútbol que se practicaba en Brasil, sin embargo Zagallo ganó una rápida consideración y tras el tropezón Mundialista del Scratch en Inglaterra 1966 el Viejo Lobo tuvo una breve experiencia entrenando al primero equipo durante un cotejo en 1968 (Otra vez, 6+8=13).

Mário Zagallo fue confirmado como entrenador principal del Scratch en 1970, vísperas de la Copa Mundial de México. En aquel torneo el Viejo Lobo no hizo honor al mote “defensivo”, que lo acompañaría durante toda su carrera, forjando uno de los conjuntos más formidables en la historia del Fútbol Mundial. Ese famoso ataque con “cinco diez” que reunió a Pelé, Rivelino, Tostao, Gérson y Jarzinho arrasó con la competencia ganando los seis partidos disputados en los cuales convirtió 19 goles. Tercer título Mundial para el Scratch, y allí estuvo otra vez presente Zagallo.

La frase “Brasil Campeón” está formada por 13 letras, Zagallo estudió contabilidad y en su anecdotario hay muchos casos similares al mencionado. Fue entrenador de Brasil en el Mundial de Alemania 1974, aunque no corrió con la misma suerte terminando cuarto tras perder el podio con Polonia.

Zagallo dejó su cargo tras este Mundial y estuvo ausente de la escena Verdeamarela durante sus veinte años de sequía internacional. De cara a Estados Unidos 1994 Mário Lobo Zagallo se unió al Cuerpo Técnico de Carlos Alberto Parreira, seleccionador desde 1991, como ayudante técnico. Casualmente, o no, Estados Unidos contiene 13 letras y si sumamos 9+4 también nos da 13.

Aquel Brasil fue blanco de muchas críticas por su juego, al igual que la mano de Zagallo. Pero el Scratch resultó Campeón del Mundo por cuarta vez en su historia, y allí estuvo el Viejo Lobo. Dos perlitas imperdibles: En una entrevista con la televisión brasilera el hijo de Mário, Pablo Zagallo, contó una anécdota fantástica de la definición por penales.

Según él su padre vio muy nervioso a Parreira durante los lanzamientos definitivos, por eso se le acercó en el momento que Baggio tomó el balón para ejecutar su culminante tiro y le dijo que se calmara, que serían Campeones tras esa patada. El motivo es realmente claro, “Roberto Baggio” cuenta con 13 letras. El exquisito futbolista italiano erró su penal y Brasil se consagró Tetracampeón del Mundo.

Así firmó su nombre Zagallo en los cuatro títulos que al momento logró su país, primero en el 58 y luego en el 94. Por las dudas repetimos, 5+8=13 y 9+4=13.

Zagallo substituyó a Parreira tras la consagración, y en la carrera a Francia 1998 el Viejo Lobo fue Campeón de la Copa Confederaciones, una Copa América y logró el Bronce Olímpico. En la cita Máxima del 98 su Brasil volvió a llegar a una Final, sin embargo terminó cayendo ante el local Francia en un recordador partido.

Aquella Final del Mundo fue el último cotejo que el ya consumado “Profesor” dirigió al frente del primer equipo de Brasil. Es al momento el técnico que más veces comandó al Scratch en un Mundial y su rendimiento general es asombroso: Zagallo jugó dos Mundiales y ganó ambos, dirigió 3 como entrenador principal y ganó 1; además fue Subcampeón y también logró el Cuarto Puesto. Fue la primera persona en salir Campeón del Mundo como jugador y técnico, logro solo igualado por Franz Beckenbauer.

Se retiró de la dirección técnica en 2001 con Flamengo, durante su carrera además fue Seleccionador de Kuwait, Emiratos Árabes y Arabia Saudita. Condujo al Fluminense, Vasco da Gama y también al Bangu completando su vínculo con los seis clubes más populares (y ganadores) de Rio de Janeiro.

Zagallo es una leyenda del Fútbol Carioca y por eso el Estadio Maracaná tiene un tremendo guiño en su entrada principal. Sobre la avenida homónima el Estadio presenta una estatua con el nombre de todos los Campeones Mundiales en la historia de Brasil; la misma está rodeada por 13 palmeras colocadas sin ningún tipo de azar.

Pero la cosa no quedó ahí, ya que dijimos que Zagallo participó de todos los Campeonatos Mundiales de Brasil. Durante las Eliminatorias a Corea Japón 2002 la Verdeamarela de Felipe Scolari generaba más críticas que elogios entre sus aficionados, el entrenador convocó al Viejo Lobo para que acompañe al plantel con charlas motivacionales y el resultado no pudo ser otro: El Scratch Campeón por quinta vez en su historia, el nombre de Zagallo no apareció en ningún lado de forma oficial, sin embargo el Viejo Lobo estuvo allí y como homenaje dirigió en calidad de DT principal un amistoso a fin de año que Brasil le ganó 3-2 a Corea del Sur.

Volvió al Seleccionado junto a Carlos Parreira como ayudante de campo entre 2003 y 2006 formando parte de dos títulos: Copa América 2005 y Confederaciones 2005; también estuvo con 65 años en Alemania 2006, último vínculo con la Canarinha.

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