RACING 1 – UNIVERSIDAD DE CHILE 0: NO PODÍA FLAQUEAR

Por: Marcelo Patroncini

La Academia clasificó a octavos de final de la Copa Libertadores tras derrotar por la mínima diferencia a La U en un partido cerradísimo y escueto de emociones. Un zapatazo desde afuera del «Flaco», Alejandro Donatti, sirvió para que el equipo de Eduardo Coudet supere a los dirigidos por Esteban Valencia que hicieron un gran planteo en Avellaneda y estuvieron muy cerca de llevarse un punto dorado hacia tierras chilenas.

Racing debía ganar no sólo para asegurarse un lugar en la siguiente fase sino también para ahuyentar fantasmas de cara a la última fecha de la zona de grupos. Si bien la diferencia de gol favorecía a los argentinos, una derrota en Belo Horizonte y una goleada de la Universidad de Chile hubiesen sido catastróficas para las ambiciones de la escuadra Blanquiceleste en caso que la contienda hubiese terminado en parda.

La U fue mucho más prolija, más estética. Encontró espacios, hizo rodar la pelota, mareó a un rival que intentó ser ofensivo pero prácticamente ni siquiera gravitó en la etapa inicial con excepciones aisladas como el remate de Lautaro Martínez que Fernando de Paul desvió de manera formidable al tiro de esquina. El resto fueron intentos de la visita con la experiencia de Jean Beausejour saliendo limpio por la banda izquierda, con lo intrépido de Gustavo Lorenzetti, con un fortísimo disparo en el arranque de David Pizarro y destellos de Ángelo Aráos. Eso sí, Juan Agustín Musso también fue un espectador de lujo y la Academia supo como contrarrestar los embates de su oponente con un pulpo que no fue Diego González sino Nery Domínguez.

En la segunda parte la Universidad de Chile se quedó sin resto y Racing pudo adelantar sus líneas pero no encontraba manera de romper filas. Bien defensivo, el conjunto trasandino le apagaba las luces a los creadores de juego el conjunto de Coudet que apenas armaba algo con una gran acción personal de Ricardo Centurión que De Paul desactivó mandando al córner y con un regalo que halló Matías Zaracho en el área grande pero terminó dilapidando por carencia de puntería y firmeza a la hora de la pegada.

El marcador no se modificaba y el 0 a 0 solo favorecía a los Azules que al menos llegaban a la última jornada soñanando con una goleada mayor a diez goles frente a Vasco da Gama para desbancar a los de Avellaneda de ese lugar de privilegio que significaba clasificar a octavos en tanto y en cuanto los del Chacho no consiguieran una victoria en Belo Horizonte contra Cruzeiro. Sin embargo, a los 36 minutos, la historia cambió para siempre. A falta de oportunidades dentro de la zona candente, fue Donatti quien probó desde lejos con un disparo que dio en la base del poste derecho de De Paul y terminó ingresando dentro del arco para desatar la locura del pueblo Blanquiceleste.

Hubo tiempo para el tumulto, para las peleas, para que el paraguayo Enrique Cáceres expulse a Lorenzo Reyes en La U y amoneste a Ricardo Centurión por el lado local. Quedó resto para que la gente delire en las tribunas, para que la ilusión se traslade al campo de juego. Para que «Ricky» arengue al público, para que el «Toro» Martínez también agite sus brazos, para que la sabiduría de Lisandro López le ponga un poco de calma a una contienda que ya no podía escaparse.

Racing, con lo justo, en un partido dificilísimo derrotó 1 a 0 a la Universidad de Chile en Avellaneda. No podía flaquear después de un comienzo de Copa Libertadores formidable con dos triunfos ante elencos brasileros y dos empates fuera del Cilindro. Y ahí fue cuando apareció la figura del «Flaco» para vestirse de héroe y dejar a la Academia entre los mejores dieciséis clubes del continente americano.