PLATENSE 1 – ESTUDIANTES (BA) 0: CAMPEÓN DE ACÁ A LA CHINO

Foto: @caplatense

Por: Marcelo Patroncini

Se acabó el misterio, se terminaron las suspicacias. El Calamar derrotó al Pincha de Caseros en Lanús por 1 a 0 y se consagró campeón del torneo de la Primera B Metropolitana en una final que no tuvo mucho fútbol y que terminó resolviéndose en tiempo extra con un cabezazo de José Vizcarra. De esta manera el Marrón se alzó con el título y volvió a la segunda división del fútbol argentino.

¿¡Quién dijo que iba a ser fácil, Platense!?. Quién, si en gran parte de tu historia el destino estaba marcado por eludir el descenso de Primera con el famoso cántico del fantasma. «Primero que hay que saber sufrir» decía Roberto Goyeneche, ídolo intachable del club de Saavedra que seguramente estará saltando entre nube y nube. La tercera fue la vencida para los de Fernando Ruíz que en la temporada regular habían perdido sendos cotejos ante Estudiantes de Buenos Aires y recién pudieron doblegarlo en el primer suplementario de un partido decisivo.

Del cotejo en sí hubo poco y nada para rescatar. Arrancó mucho mejor el Matador de Caseros que a los 3 minutos avisó con un zapatazo de Lionel Altamirano que desvió de manera formidable el ex Racing, Jorge de Olivera. Después probó Matías Jaime con un tiro libre que se fue cerca del palo izquierdo del guardameta. La pelota la tenían los de Juan Carlos Kopriva y se aprovechaban de un rival inconexo que no llegaba siquiera a inquietar a Joaquín Pucheta hasta que, al final de la etapa inicial, fue Daniel Vega quien contó con una situación clarísima pero «Trapito» no supo como definir.

El segundo tiempo fue directamente aburrido. A diferencia del anterior capítulo, en esta parte no hubo ocasiones de riesgo para destacar con excepción de un disparo cruzado de Diego Tonetto para los de Vicente López y un intento sin fortuna de Juan Pablo Ruíz Gómez. Sin embargo, la doble amarilla de Alejandro García en el Pincha sirvió también para torcer un poco el rumbo de la historia.

Estudiantes sabía que con uno menos no podía recuperar ese protagonismo que mostró en el comienzo por lo cual retrocedió peligrosamente. Así aguantó hasta el primer período suplementario cuando, a los 8 minutos, Juan Manuel Olivares metió un tiro libre venenoso al área chica. El «Chino» Vizcarra con gran astucia peinó hacia atrás y la pelota terminó viajando contra el palo más lejano de Pucheta para destacar la locura de todo Platense que estaba a muy cerca de la gloria.

Lo que restó de la contienda fue un descontrol total. El Marrón se quedó con diez hombres por la expulsión de Juan Infante. Eso le dio valentía al Matador que pudo empatar con un cabezazo de Diego Figueroa que se fue besando el palo derecho de Jorge de Olivera. El Calamar, de contra, desperdiciaba increíblemente el segundo en los pies de Vizcarra, y hasta Hernán Lamberti se atrevió en intentos ofensivos. El Pincha no se dio por vencido y probó con Emanuel Ibañez pero no hubo caso.

Bastaba nomás que Maximiliano Ramírez se lleve el silbato a la boca. Primero hay que saber sufrir y vaya si Platense no sufrió en demasía. Se acabó la agonía y llegó la fiesta. Estudiantes de Buenos Aires perdió 1 a 0 y la fiesta fue toda del elenco de Saavedra que gritó campeón y volvió al Nacional B.  Goyeneche, celebrando, les canta «después, qué importa el después, toda mi vida es el ayer que se detiene en el pasado». Aunque eso ya haya quedado en el olvido y a partir de hoy el Calamar ya puede sentirse de la segunda división.