JUNIOR (BARRANQUILLA) 1 – BOCA JUNIORS 1: TODAVÍA HAY VIDA

Boca Juniors salió con vida de su visita a Barranquilla y se trajo un empate por 1 a 1 ante Junior. El nivel de juego del Xeneize volvió a defraudar hasta en la Copa Libertadores y por eso el punto no es tan malo a pesar de que necesitaba una victoria para depender de sí mismo. Los Rojiblancos pusieron en jaque a los de azul y oro con un gol de rebote de Luis Ruiz tras un penal (polémico) pero, en el complemento, un tanto en contra -también- de Ruiz empardó el marcador. El mejor del equipo de los Mellizos fue Wilmar Barrios que salió con una molestia.

Metió más de lo que jugó. Y eso se notó en la cancha. Ni Pablo Pérez (impreciso) ni Carlos Tévez (algunos chispazos sumado a un tiro peligroso) ni Cristian Pavón (inactivo) ni Nahitan Nández (perdido en la cancha) fueron la manija de un conjunto de la Ribera que no dominó las acciones y sufrió cada vez que se adelantó el rival. Igualmente, los colombianos no crearon muchas situaciones y Agustín Rossi no tuvo un primer tiempo complicado. Sin embargo, el árbitro Roddy Zambrano se equivocó en una falta inexistente de Barrios y le cobró penal a los locales que aprovecharon la gentileza con un disparo fallido de Luis Ruiz y un rebote goleador para el 1 a 0. Igualmente, Wilmar la rompió en la recuperación y en el despliegue pero no evitó la caída parcial hasta el entretiempo.

La reacción llegó con el control de la pelota en los minutos iniciales del complemento aunque siempre con las mismas dudas. El empate apareció en el momento justo para encontrar calma: tiro libre venenoso desde el sector izquierdo de Cristian Pavón y cabezazo en contra de su arco de Luis Ruiz, el mismo autor del tanto del dueño de casa. El partido se volvió burdo y ninguno de los dos se afianzó en el terreno de juego. Los horrores defensivos de la visita (pifia de Agustín Rossi y pase atrás de Sebastián Pérez -entró por Barrios-) le dieron las oportunidades a los dirigidos por Julio Comesaña. La igualdad estuvo bien y el Xeneize se salvó de la eliminación.

Le queda una chance más a Boca Juniors. El 1-1 en Barranquilla le permite -todavía- soñar con la clasificación pero dependiendo de una victoria ante Alianza Lima y un traspié de Junior ante Palmeiras. La producción futbolística del equipo de Guille fue deficiente y con una figura excluyente: Wilmar Barrios. El colombiano se corrió toda la cancha y se convirtió en el sostén de un punto que, en la previa, no era tan bueno y que ahora se ve con otros ojos por el flojo nivel.

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