Foto: @mis2centavos // @claudiomartino

Muchos clubes de fútbol fueron cambiando su nombre a lo largo de la historia por decisiónes de la comisión directiva o fusiones que derivaron en una modificación de la denominación, entre otras posibilidades. Sin embargo, a principios de la década del 50, la política intervino para que algunas entidades se vieran obligadas a ser llamadas de otra manera.

El caso más resonante le pertenece a los equipos de La Plata pero luego se extendió con otros decretos que sacó el segundo gobierno de Juan Domingo Perón. Sin embargo, lo sucedido en la ciudad de las diagonales, impactó directamente en Gimnasia y Estudiantes que fueron conocidos durante algunas temporadas con una distinta terminación.

La muerte de Evita en julio de 1952 golpeó fuerte entre los militantes del oficialismo. El luto y los homenajes se multiplicaban a lo largo del país pero fue la capital de la provincia de Buenos Aires quien profundizó aún más en el tema con una ley que le cambió el nombre a la ciudad.

La Confederación General del Trabajo (CGT) ya había dado muestras del respeto que se le debía ofrendar a la mujer del máximo mandatario. Un mes antes de su muerte, y con el guiño del gobernador bonaerense, Carlos Vicente Aloé, el club Estudiantes fue intervenido de manera increíble por guardar, en el sótano de la institución, varios ejemplares del libro «La razón de mi vida», autobiografía de la primera dama.

Tras el deceso, muchas cosas cambiaron en la ciudad de las diagonales. En primer lugar la agrupación gremial elevó un pedido para que La Plata pase a llamarse Eva Perón. La aceptación fue total y los cambios, masivos. La avenida 7 pasó a llamarse Juan Domingo Perón y, la 13, cobró el nombre de su ex mujer recientemente fallecida.

El fútbol no estuvo exento y los clubes se vieron obligados a llamarse de forma completa. De esta forma no eran más de La Plata y pasaron a llamarse Gimnasia de Eva Perón y Estudiantes de Eva Perón así como también las demás instituciones de la zona que debían acompañar a la denominación del acta fundacional con el homenaje pertinente a quien supo ser la primera dama de la República Argentina.

Acusados de «boicot a la doctrina justicialista», los de 1 y 57 tuvieron que continuar sesionando en la sede de Everton pero todas sus complicaciones impuestas terminaron llevando al León al descenso. A pesar de las diferencias conocidas, el Pincha le advirtió al Lobo que había sido intervenido con el fin que, a su eterno rival, no lo sucediera lo mismo.

El Golpe de Estado de 1955, encabezado por el general Eduardo Lonardi y también llamado «Revolución Libertadora», le dio, justamente y nuevamente, la libertad a los clubes para volver al nombre de sus orígenes. La ciudad había recuperado su denominación y desde ese entonces Estudiantes y Gimnasia dejaron de ser de Eva Perón para seguir siendo de La Plata.

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