RACING 2 – VÉLEZ 1: NOCHE DE ESCARAMUSSOS

Por: Marcelo Patroncini

Cuatro expulsados, seis amonestados, tumultos por doquier y un arbitraje para el olvido de Patricio Loustau. La Academia derrotó al Fortín por 2 a 1 en un cotejo donde no se guardaron nada. De esta manera el elenco de Eduardo Coudet hilvanó su sexto triunfo al hilo incluyendo el de Copa Libertadores aunque, en esta oportunidad, la figura indiscutida fue su arquero, Juan Agustín Musso.

Vélez jugó un verdadero partidazo en Avellaneda. Fueron 90 minutos donde, a pesar de la derrota, demostraron que hay material y ganas para lograr la permanencia y no sufrir con los promedios. Sin embargo, lo muchachos de Gabriel Heinze no pudieron llevarse nada para Liniers porque Racing demostró estar dulce y tener jugadores que tranquilamente podrían ser extraterrestres.

Desde el vamos empezó ganando el dueño de casa. Un preciso tiro de esquina ejecutado por Neri Cardozo fue a parar a la cabeza de Lautaro Martínez que, en un presente intratable, la mandó al fondo de la red. Otra vez el «Toro» ganaba en las alturas como lo hizo contra Cruzeiro de Belo Horizonte el pasado martes. Sin embargo, con el 1 a 0 en su favor, el equipo del «Chacho» perdió la pelota y el protagonismo.

El Fortín empezó a agrandarse en el Cilindro cuando se adueñó del mediocampo. A los 22 minutos tuvo el empate Mauro Zárate pero Musso desvió su intento al tiro de esquina. Rápidamente los de Heinze contaron con otra chance clarísima pero esta vez la reacción del uno local fue más formidable todavía porque le sacó, maravillosamente a Brian Cufré, un cabezazo a quemarropa. Hubo tiempo para más y los de la V Azulada llevaron peligro con un potente disparo de Matías Vargas que el arquero mandó, con sus yemas, al córner.

El descanso no los calmó. El partido era de ida y vuelta, tenía roces y Loustau en vez de aplicar el reglamento se encargaba de explicárselo a profesionales que saben en demasía a lo que juegan. Martínez de volea casi anota el segundo pero su tiro se fue muy cerca del palo izquierdo de César Rigamonti. En la contra, Musso le tapó un mano a mano terrible a Zárate. Pero el ex Lazio tuvo su revancha, antes del cuarto de hora, cuando de cabeza puso el empate transitorio en el Cilindro.

Era golpe por golpe, literal. Vélez después del cachetazo de la parda estuvo cerca de meterle una trompada de nocáut pero Lucas Robertone no tuvo puntería de frente al arco. Y en la contra fue Ricardo Centurión quien exigió al arquero rival que respondió con creces ante un intento del ex hombre del Genoa. Se trataba de un partidazo hasta que todo se desvirtuó.

A los 18 de la segunda parte Lisandro López y Hernán de la Fuente vieron la roja directa. Loustau, que hasta ese entonces había mostrado tímidamente una cartulina amarilla, se cansó de golpe. Y ambos con diez, a 220 voltios, terminó desmadrándose por completo. La Academia logró ponerse en ventaja antes de la media hora con un exquisito cabezazo de Centurión por encima de Rigamonti, pero el partido ya estaba fracturado.

Los de Liniers se quedaron con nueve por expulsión de Cufré. En la acción siguiente Pablo Cuadra casi le baja la cortina al partido con un chanfle hermoso que se perdió por línea de fondo. Y antes del tiempo cumplido, fue el juez quien quiso seguir mostrando autoridad rajando a Leonardo Sigali por una falta en la mitad de cancha. Tal vez fue demasiada presión para quien será el encargado de impartir justicia en el River – Boca de la Supercopa Argentina, sino no se entiende su flojo desempeño en Avellaneda.

Racing aguantó los minutos finales y terminó cantando victoria por 2 a 1 para afirmarse en los puestos que estarían dando una plaza en la Copa Libertadores 2019. Vélez se fue con las manos vacías y, aunque posiblemente haya merecido algo más, se encontró con la noche soñada de Musso sumado a las escaramuzas que lo hicieron perder piezas importantes no sólo en este cotejo sino para lo que se viene frente a Rosario Central.