NUEVA CHICAGO 1 – SANTAMARINA DE TANDIL 1: MICHEL… ¡TORITO!

Leandro Requena fue una de las figuras indiscutibles que tuvo la tarde de Mataderos. El arquero del Torito le ahogó cuatro veces el grito de gol al eterno Martín Michel y así el Aurinegro no pudo cantar victoria fuera de Tandil. El 1 a 1 final los deja a ambos lejos de los puestos de vanguardia en otra temporada que parece quedar en el olvido para sendas escuadras.

Fue un lindo partido. De menor a mayor, hasta que se acomodaron, aburrieron y mucho. Después se despertó Santamarina y lo tuvo a maltraer a Nueva Chicago que una vez más apuesta en ofensiva cuando la contienda está cerca del final. Por lo que se perdonaron el reparto de unidades es más que justo en Capital Federal.

Durante el primer minuto de juego prometieron algo que tardaron en cumplir. Iban segundos cuando el ex Racing de Avellaneda, Braian Guille, hizo una gran jugada personal pero sacudió sin ángulo contra el arco de Requena que contuvo sin problemas el esférico. En la contra lo tuvo la escuadra de Juan José Serrizuela con un cabezazo de Leandro Teijo que se fue por encima del travesaño.

Tras esas oportunidades el partido se tornó chato. Recién a diez del final de la etapa inicial activó la visita y tuvo la más clara cuando Guille combinó con Juan Alvacete, enviaron el centro y Michel la punteó en el área chica. Requeña llegó a chachetear la pelota que cruzó todo el rectángulo menor y se perdió por línea de fondo. Sin embaro esa no iba a ser la única oportunidad del ex Gimnasia de Jujuy.

Quien también supo defender la valla de Santamarina, se vestía de verdugo. La ley del ex pero en versión guardameta aparecía en el República de Mataderos. Porque Michel lo hizo volar, lo obligó a revolcarse, pero quien también atajó en Talleres de Córdoba gozaba de una gloriosa jornada en la que nada parecía vulnerarlo.

Después de varios intentos de la visita, reaccionó el local. El cero no se movía del marcador y Nueva Chicago era alguna intermitencia de Christian Gómez y apenas un puñado del ex Lanús, Jorge Valdez Chamorro. De hecho, a los 12 de la segunda parte, «Gomito» le dio una asistencia mágica a Alejandro Aranda que, en una situación inmejorable, le pegó mal a la pelota.

Se armaba el partido, merecían más los de Héctor Arzubialde, y tuvieron su premio cuando a los 18 minutos Leonardo Fredes empujó una pelota hacia el fondo del arco. Sin embargo el 1 a 0 apagó a los de Tandil y obligó al Torito a dejar la vida en búsqueda del empate. Entonces ahí dejó de trabajar Requena y empezó la función de Joaquín Papaleo que le tapó un zapatazo a Valdez Chamorro y luego se quedó con un sorpresivo tiro libre de Leonel Nuñez.

Los de «Jota Jota» Serrizuela tenían la pelota pero el reloj consumía el tiempo. Hasta que a los 42 apareció el interminable Lucas Baldunciel para sacar un fortísimo remate que significó el empate para la escuadra verdinegra. Claramente el Aurinegro ni siquiera atinó a responder y debió conformarse con el reparto de unidades ante un rival que estaba nocáut y ellos mismos dejaron crecer.

Nueva Chicago, con el 1 a 1, quedó a tres puntos del último que estaría ingresando al Reducido. Si bien la distancia es corta, el nivel de juego demostrado lo lleva a pensar en mejorar primero para poder aspirar al octogonal después. Santamarina estuvo cerca de llevarse el primer triunfo como visitante de la temporada pero profundizó también sus crisis futbolística y estiró a cinco encuentros su racha sin victorias en este campeonato del Nacional B.

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