RACING: «TAL VEZ MIS HIJOS HEREDEN SU SANGRE Y PUEDAN JUGAR EN RACING»

Por: Marcelo Patroncini

Su abuelo fue, sin lugar a dudas, uno de los mejores futbolistas que dio el suelo argentino. Intrépido, desfachatado, y sin dudas loco. Oreste Osmar Corbatta nació en Buenos Aires allá por 1936 y antes de cumplir 20 años ya jugaba en Racing donde brilló por completo y le valió un lugar en la Selección Argentina. De uno de sus matrimonios nació Sandra que a su vez tuvo un hijo, muy futbolero, llamado Cristian. Sin embargo, la poca relación que pudieron tener abuelo-nieto se vio también trunca porque cuando el niño tenía tres meses se fue con sus padres a vivir a Noruega donde se instaló definitivamente. Con 35 años, tomó la decisión de venir al Cilindro a ver un partido de fútbol donde su antepasado emocionó a propios y extraños. Y así, Vermouth Deportivo, intercambió algunas palabras con el heredero del «dueño de la raya».

Vermouth Deportivo: Bienvenido al Cilindro de Avellaneda. Aquí tu abuelo hizo maravillas pero sabemos que no pudiste conocerlo. ¿Qué sabés de él? ¿Qué podés contarnos sobre el «Loco» Corbatta»?
Cristian Corbatta: La verdad es que no sé mucho. He leído un poco, mi madre me ha contado algunas cosas, pero no sé mucho sobre su historia. Sé que ha sido un muy buen jugador y que lo han apreciado en Argentina.
VD: Así es, es considerado uno de los mejores punteros de Argentina. ¿Cómo es eso de tener la sangre de Corbatta?
CC: (Risas). Tal vez mis hijos hereden su sangre y puedan jugar para Racing.
VD: Por primera vez vas a entrar al Cilindro donde tu abuelo hizo mil locuras. ¿Cuáles son tus sensaciones?
CC: Había venido antes al estadio, charlé con algunas personas y escuché muchas historias sobre él. También me han contado muchas historias sobre esta calle que lleva su nombre. Pero este es mi primer partido en Argentina y espero que Racing gane.
VD: ¿Cómo es venir desde Noruega y enterarte que hay una calle con tu apellido?
CC: Nací en Argentina pero me fui a Noruega cuando tenía 3 meses. Es loco, cuando vine no lo podía creer. Pararse ahí al lado del apellido es increíble realmente.
VD: Es loco, ¿no?. Loco con el apodo que llevaba tu abuelo…
CC: Era loco porque por lo que escuché fue uno de los mejores gambeteadores del fútbol argentino y eso sí que es estar loco. Está bueno saberlo porque toda la familia también está un poco loca.