YUPANQUI 5 – DEPORTIVO PARAGUAYO 3: DEPORTIVO… ¡PARÁ, GUACHO!

Por: Marcelo Patroncini

El Guaraní estaba cerca del sexto y solamente había convertido tres. Matemáticamente imposible pero, en 90 segundos, dilapidó un trío de ocasiones imposibles de errar frente al arco del Trapero. Y lo que parecía un trámite para la visita terminó en pesadilla porque los porteños reaccionaron al abanico de cachetazos, dieron vuelta un 1-3 que parecía liquidado y con baile terminaron vapuleando por 5 a 3 a su rival que perdió la compostura cuando el local empezó a mostrarle la pelota.

Fue un partido anormal. Nadie hubiese imaginado que Deportivo Paraguayo podía perder un cotejo que ya tenía en el bolso de la utilería a punto de ser cargado. No por el tiempo sino por el desempeño de ambas escuadras. Sin embargo Yupanqui sacó fuerzas sobrenaturales y, en una ráfaga, volvió a meterse en juego para torcer el destino. Una vez más: fútbol, dinámica de lo impensado.

A los 8 minutos abrió la cuenta Richard Viotti para el Trapero. El ex Victoriano Arenas ingresó por el segundo palo y de primera castigó contra la red de Nicolás Quaranta. Sin embargo poco duró la alegría para los de Néstor Rapa. Algunos segundos después, Hugo Costas aprovechó un pelotazo largo para ganarle la banda al oponente e igualó la contienda.

Yupanqui daba muchas ventajas no sólo en la última línea sino también en el mediocampo. No encontraba la pelota y Deportivo Paraguayo desperdiciaba algunas ocasiones en los pies de Rodrigo Crupi, Víctor Hugo López y Gastón Granado. De hecho fue el primero de los mencionados quien a los 23 sacó un sablazo inatajable para Darío Aleman y dio vuelta la historia.

Los de Juan Paz dominaban y borraban del terreno al local que se salvaba milagrosamente en cada avance del conjunto Guaraní. Iban 40 del primer tiempo cuando Costas empujó un rebote corto del guardameta y estiró la ventaja. El Trapero se iba al descanso no sólo con un 3 a 1 abajo sino con un mar de dudas en todos los sectores del campo.

Si el entretiempo fue un dolor de cabeza para Yupanqui, el comienzo de la complementaria podría calificarse como infartante. En los primeros 90 segundos su rival le perdonó la vida de manera increíble. Un mano a mano de López, una situación inmejorable de Marcos Robles y otro intento lujoso dejaban prácticamente nocáut a los de Rapa. Pero, los goles que no se hacen en un arco…

Y así fue nomás. Deportivo Paraguayo le perdonó la vida y su oponente lo aprovechó. Los jugadores del Trapero empezaron a tocar la pelota, a mostrar una cuota de fútbol formidable y también le pusieron ese granito de empuje que fue completamente necesario para que el cotejo se torne más atípico aún. A los 3 descontó Nicolás Fabero con un bombazo desde afuera del área, y cuando iban 6 Cristian Bruno emparejó las acciones de cabeza.

En un abrir y cerrar de ojos, la visita pasó de lo que pudo ser una goleada histórica a tener que repartir unidades con un equipo que no reaccionaba. La mano cambió y Yupanqui brilló. Antes del cuarto de hora fue Fabero quien dio vuelta el marcador y luego Claudio Barijho se perdió el quinto con un cabezazo en el área chica. Quien tenía todo ganado, lo terminó perdiendo por completo cuando sus jugadores no aceptaron semejante paseo y repartieron de lo lindo.

Ezequiel Yasinsky expulsó a Facundo Barreto cuando iba media hora del segundo tiempo. La furia del Guaraní era tal que Osmar Martínez vio la segunda amarilla cinco minutos más tarde. Para ese entonces el desconcierto de la visita era total pero, con nueve hombres, Costas se perdió el empate inexplicablemente bajo el arco. Partidazo era poco en cancha del Deportivo Riestra.

Hubo tiempo para más porque a los 41, el colegiado mandó a las duchas con una cartulina colorada a Robles y así los de Paz quedaron con ocho jugadores. Entonces el Trapero quiso liquidarlo de contra pero recién lo consiguió en tiempo extra cuando Bruno no falló dejando en el camino a Quaranta cual Claudio Paul Caniggia a Taffarel en Italia 1990.

El ascenso argentino dio una muestra más de lo maravilloso que es. Yupanqui estaba consumido, se recuperó y vapuleó a un Deportivo Paraguayo que pasó del gozo a ser bailado. Y así los de Rapa se quedaron con un partido inolvidable por 5 a 3 que podría llevar muchas más líneas explicando lo acontecido en el Bajo Flores.