TALLERES 1 – BELGRANO 1: OTRA VEZ EMPATE

Foto: Gentileza de Daniel Caceres.

La T y el Pirata igualaron en un nuevo clásico cordobés, disputado ayer en el Estadio Mario Alberto Kempes buscando el mejor nivel para la reanudación del campeonato de Primera División.

Más de cuarenta mil (40.000) personas, de ambas parcialidades, asistieron a la cancha a presenciar un nuevo enfrentamiento entre los Talleres y Belgrano; algo que no sucedía desde hace dos años en un amistoso. Lo cierto, es que se generó bastante expectativa en los primeros minutos, pero la historia se terminó resolviendo al final. De hecho, los goles aparecieron faltando cinco para culminar el juego.

En la primera etapa, ninguno sacó diferencia y el partido no tenía emociones. Si bien Talleres buscaba tener más protagonismo y lastimar por los costados a la defensa Celeste, los de Barrio Alberdi mantuvieron la valla en cero y no permitieron que los rivales abrieran el marcador. En tanto, Belgrano tenía la pelota pero no generaba peligro. Guido Herrera casi que se aburrió bajo los tres palos del arco Albiazul y se fueron 0-0 al vestuario.

El arranque del complemento fue igual. Ninguno podía doblegar la defensa contrincante y romper la red para desatar la fiesta y la alegría en las tribunas. Ambos cuadros se cuidaban, y parecía que no querían arriesgar para no perder el clásico. Sin embargo, cuando el partido se moría y muchos habían perdido las esperanzas, Emanuel Reynoso se escabulló entre los defensores de Belgrano y fue derribado en el área. En consecuencia, Delfino cobró penal y la gente de Talleres explotó. Si bien Lucas Acosta le atajó el penal a Lucas Olaza, Jonathan Menéndez que había ingresado, rápidamente tomó el rebote y estampó el 1-0.

Todo parecía culminado. Pero el que ríe último ríe mejor, dicen. Y así fue. Restaban segundos y tras un gran centro desde la derecha enviado por Marcelo Benítez, Erik Godoy le ganó a todos en el aire y volvió a igualar el marcador. Los Celestes se fueron quizás más contentos ya que terminaron encontrando la anotación sobre el final. Igualmente, quien realmente festejó fue el fútbol, que pudo contar con público de los dos equipos y reinó la paz (como debería ser siempre). Cabe destacar, que en el último clásico se dio la muerte de Emanuel Balbo, quien había sido arrojado desde una de las tribunas del Kempes en abril de 2017.

La T se prepara para recibir a San Lorenzo en Córdoba por la fecha 13 de la Superliga el 26 de enero. Mientras tanto, el Pirata viajará a Bahía Blanca donde lo estará esperando Olimpo el 28 de enero.

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