ARGENTINO DE QUILMES: BALANCE AGRIDULCE PARA EL MATE

Por: Marcelo Patroncini

El 2017 fue un año con aspectos positivos para el Mate pero, al no conseguir el ascenso, siempre queda ese sabor a disgusto. Porque plantel tuvo, oportunidades también pero increíblemente se despidió del Reducido en su propia cancha y luego le costó remontar, en el comienzo de una nueva temporada, semejante bajón.

Argentino de Quilmes tuvo un primer semestre donde permitió ilusionarse con su regreso a la B Metropolitana. En el plantel tuvo a Sergio Valenti que acabó la temporada con 20 goles y quedó a uno de ser el máximo anotador de la categoría. También brilló Dalmiro Gaeto sobre todo en la goleada frente a Deportivo Merlo en Parque San Martín por 5 a 1 que le permitió a los de Juan Acuña adentrarse en la zona del Reducido que finalmente perdieron en cuartos de final con San Miguel en una épica batalla.

El nuevo campeonato agarró mal parado al Mate. La dirigencia optó por refaccionar el césped y debió salir de la Barranca en una serie de cotejos. Psicológicamente el equipo venía vapuleado más allá que Valenti había emigrado a Excursionistas y Gaeto a Ferrocarril Midland. La dupla Silvio Maidana – Gastón Vanadia no ganó en las primeras cinco fechas y así fue como recaló Pedro Monzón para hacerse cargo del plantel.

El equipo tuvo una remontada que le permitió cerrar el año en la novena posición metiéndose dentro de un supuesto octogonal para pelear por una plaza en la tercera categoría. En el global del 2017, Argentino de Quilmes jugó 38 partidos de los cuales ganó 16, empató 9 y perdió 13. Y si bien el balance es positivo, queda ese gusto agridulce de saber que hubo plantel para lograr el ascenso y terminó despidiéndose muy pronto de ese sueño en el sur del Gran Buenos Aires.