RIVER 1 – LANÚS 0: LA FORTALEZA DEL GOL

Foto: @MatuCVazquez

En un partido lleno de debilidades ofensivas, el Millonario encontró el gol a diez minutos del final que lo deja con medio pie en la final de la Copa Libertadores. El Granate mostró mucho orden pero no le alcanzó para aguantar el empate. No obstante el 1 a 0 favorable a los de Marcelo Gallardo no ha liquidado la serie y, el martes próximo, en La Fortaleza, se dirimirá quien accede a la instancia decisiva del máximo certamen continental a nivel clubes.

River hizo el gasto y se quedó con el premio a pesar de no tener muchas ocasiones netas de gol. Lanús, abroquelado al fondo y firme con sus convicciones de tratar bien la pelota, le complicaba la tarea al dueño de casa sin molestar prácticamente la meta defendida por Germán Lux. De hecho «Poroto» fue un espectador de lujo en una noche donde el único peligro lo creó el conjunto local.

Los de Jorge Almirón presionaron al Millonario en tres minutos con una serie de cuatro tiros de esquina que no prosperaron. Esa fue la apuesta ofensiva de un Granate que no encontró la chispa de Lautaro Acosta, la magia de Román Martínez y que además obligó a José Sand a luchar muy retrasado. Pero ello no le permitía a los del «Muñeco» ser completamente protagonistas porque el tándem Iván Marcone – Nicolás Pasquini forjaban un aguerrido mediocampo y así los de la banda colorada debían apostar al juego por las bandas para intentar batir a Esteban Andrada.

Ignacio Scocco tuvo una situación muy buena en el primer tiempo pero no le pudo entrar como hubiese deseado. Después River no tuvo más remedio que jugar por las bandas o intentar con zapatazos de media distancia que no tuvieron puntería. Lanús estaba haciendo su negocio y el local no le encontraba la vuelta al cotejo.

Ni siquiera los cambios le surtieron efecto a Gallardo. Sin embargo, por el costado derecho, el Granate empezaba a sufrir y Wilton Sampaio le daba infracciones al dueño de casa. Pero el gol no quería llegar, todo parecía que iba en camino al empate en cero, hasta que el ingresado Nicolás de la Cruz descargó para Gonzalo Martínez. El «Pity» sacudió por enésima vez desde afuera del área grande, Andrada dio rebote, y Scocco muy atento terminó empujando la pelota al fondo de la red para desatar la locura del Millonario.

River ganó finalmente por la mínima diferencia en un partido que fue más de ajedrez que de fútbol. Por eso mismo no está todo liquidado aunque ese tanto lo deja mejor parado para ir hasta la Fortaleza donde ambos deberán dejar de lado ciertas debilidades para demostrar que son candidatos a convertirse en los campeones de América.

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