ESTUDIANTES (BA) 4 – SAN MIGUEL 0: ALTA MIRÁ, NO… MIRÁ, SÍ

Por: Marcelo Patroncini

Sus tres goles fueron con total suspenso. Palo y adentro en el primero, e increíbles pelotas que se le escurrieron al arquero en los otros dos, significaron el hat-trick de Lionel Altamirano con el que el Pincha goleó por 4 a 0 al Trueno Verde en el estadio Ciudad de Caseros por la novena fecha del campeonato de la Primera B Metropolitana.

San Miguel fue una sombra de todo lo que había mostrado en la temporada tras su regreso a la divisional. Sumado a ello, las lesiones previas y durante el encuentro fueron un rompecabezas para Fabián Zermattén que realmente no supo como encastrar las piezas un puzzle bastante bravo. Estudiantes de Buenos Aires sacó provecho de ello y, además de no sufrir en defensa, brilló en ofensiva para conseguir un resultado que lo deja en la cuarta ubicación con miras a seguir trepando peldaños.

Sin lugar a dudas que no fue la tarde de Augusto Vantomme. El ex arquero de Victoriano Arenas careció de todo tipo de fortuna en Caseros porque cuando nada pasaba en el encuentro, llegó la apertura del marcador. A los 8 minutos, Altamirano desbordó por la banda derecha y sacó un remate cruzado que podía haberse ido ancho pero no. La pelota viajó hacia el segundo palo, dio en el poste y entró pidiendo permiso para el 1 a 0 favorable a los de Juan Carlos Korpiva.

Desordenado, San Miguel empezó a sufrir. Y Estudiantes de Buenos Aires con el buen pie de Matías Jaime, la desfachatez de Juan Pablo Ruíz Gómez y el buen andar de Emanuel Ibañez le generaba dolores de cabeza al elenco de Los Polvorines que padeció de todo en la etapa inicial. Zermattén se vio obligado a hacer dos cambios pasada la primera media hora porque se lesionó Daniel Sosa y porque también sacó a Milton Ramos. Pero como si todo eso hubiese sido poco, la visita además se fue al descanso con una desventaja más amplia ya que Rodrigo Sayavedra convirtió sobre el final y dejó las cosas 2 a 0.

Si existía algún tipo de ilusión en el Trueno Verde de dar vuelta la historia, el sueño se hizo trizas ni bien arrancó la complementaria. Al minuto de juego Altamirano recibió en el corazón del área y tocó suavamente hacia la red. Parecía que iba a ser fácil para Vantomme pero no. Le picó justo, se le escapó por debajo de los guantes y el 3 a 0 ya era una realidad para el dueño de casa que estiró diferencias antes del cuarto de hora con un penal que ejecutó el goleador de la tarde. Y otra vez el arquero estuvo cerca de frenar el disparo pero lo único que logró fue empujarla contra su propia meta.

Estudiantes de Buenos Aires durante media hora guardó la pelota y no lastimó más a su rival porque no quiso. El 4 a 0 ya era demasiado para los de Kopriva que tuvieron un cotejo perfecto ante San Miguel que, completamente desarmado, sufrió un revés que puede quedar raudamente en el pasado porque el lunes completará su partido pendiente contra Comunicaciones en Agronomía.