SAN LORENZO 2 – RIVER 1: NO SOLO LE AMARGÓ LA TARDE

Por: Maximiliano Pereira

Si una certeza nos dejó este semestre es que San Lorenzo no jugó tan bien como fue el anterior, aunque podemos asegurar que en los momentos dificiles siempre apareció. Y esta vez no fue la excepción, porque en el Nuevo Gasómetro superó a River, quien iba en busca de la punta, por 2 a 1, y le dejó servido el campeonato a Boca. Nicolás Blandi y Paulo Díaz convirtieron los tantos para el local, mientras que Sebastián Driussi, de penal, convirtió la igualdad transitoria.

Partido prometedor en la previa entre el escolta del Xeneize y uno que necesitaba ganar para volver a meterse adentro de la zona de clasificación para la siguiente Copa Libertadores. Y el encuentro no defraudó, porque desde el primer instante ambos salieron a proponer su idea, pero fueron los comandados por Diego Aguirre los que lograron abrir rápidamente el marcador. Porque a los 13 minutos, y tras la salida de un lateral, Fernando Belluschi envió un centro de zurda que conectó Blandi con una pirueta y venció a Augusto Batalla para estampar el 1 a 0. Pero el Millonario reaccionó de inmediato, y a los 19, Marcos Angeleri bloqueó un remate dentro del área con la mano, y Darío Herrera sancionó el claro penal. Driussi, el goleador de la visita se hizo cargo, y lo cambió por gol con un remate suave al medio que hizo que Nicolás Navarro ni siquiera salga en la foto, ya que fue para su derecha.

Y cuando parecía que la visita era más, a las bajas de Lucas Alario y a la de Jorge Moreira por suspensiones, se le sumó la del autor del gol, Driussi, por una molestia muscular. En su lugar ingresó Iván, Alonso, pero esa segunda mitad del primer tiempo careció de profundidad de parte de ambos, más allá de un remate de Gabriel Rojas que fue rechazado.

En el complemento, el juego fue de igual manera. El Ciclón se resguardaba atrás, y apostaba a salir de contra para intentar llevarse el encuentro. Y así fue como Belluschi la recuperó en la mitad de la cancha, y después de tirar dos caños en campo rival, recibió una falta peligrosa. De ese tiro libre, ejecutado por el mismo volante, llegó un mal rechazo de Batalla, que direccionó la pelota al cuerpo de Paulo Díaz, y el chileno, casi sin querer, puso el 2 a 1 sobre los 11 minutos. El partido, a partir de ese momento, se hizo de ida y vuelta y electrizante. Los de Nuñez se cansaron de generar ocasiones, pero falló a la hora de la definición. Las dos más claras estuvieron en los pies de Gonzalo Martínez y de Carlos Auzqui, pero sendos remates terminaron en la popular que da a la Avenida Cruz.

Los de Boedo supieron aguantar muy bien las arremetidas del rival, y de contra casi liquidan el pleito más de una vez, pero fallaba en el último toque, y una sola vez pudo quedar de cara al gol. Fue en el último cuarto de hora, cuando Rubén Botta, quien había ingresado en lugar de Ezequiel Cerutti, abrió mucho el pie, y su tiro salió desviado. A pesar de esto, cada vez que el Cuervo agarraba la pelota, y cruzaba la mitad de cancha había olor a gol, porque Bautista Merlini estuvo intratable y no paró de eludir rivales, hasta que salió ya en el tiempo adicionado.

Fue final en el Nuevo Gasómetro. River no solo perdió el partido, sino que quedó lejos de la punta del torneo, y se le puede escapar un campeonato que quedó a merced de Boca, con cuatro puntos por sobre el Millonario, y con un fixture algo más accesible. Por su parte, San Lorenzo volvió a sacar pecho en otro momento dificil, y como dijo su DT, «fue amarrete», logró un gran triunfo, y volvió a meterse en zona de clasificación a la Copa Libertadores 2018.