MUNDIAL SUB-20 | VENEZUELA: EL AMOR EN TIEMPOS DE ODIO

Gentileza: FIFA

Venezuela está en crisis. Una crisis que excede completamente lo futbolístico. Mes a mes, semana a semana, día a día millones de venezolanos se ven sumergidos en una interna política que se cobra innumerable cantidad de vidas. Pero, ante tanta tristeza y desilusión para un país desbastado, un grupo de jóvenes les brinda una sonrisa a más de 15.000 km de distancia: la Selección Sub-20 está escribiendo una de las páginas más doradas de la historia de la Vinotinto al clasificarse para los cuartos de final del Mundial de Corea.

Lamentablemente, Venezuela vive una de las épocas más oscuras a nivel nación. Una época de eterno caos, conflictos, hambre, guerras civiles, problemas internos, etc. Sin embargo, su Selección nacional Sub-20 se propuso olvidarse «por un momento» de las duras penumbras que acostumbran para dibujar una mueca feliz debido a los objetivos que están consiguiendo.

Ocurre que la Vinotinto nunca tuvo una labor muy destacada en el mundo de la número 5. Jamás se clasificó a un mundial de mayores y solo se había podido meter en dos juveniles, en Egipto 2009 -donde alcanzó los octavos de final- y en esta oportunidad en Corea 2017. Tras un estupendo sudamericano, donde obtuvo el 3° boleto que otorga América para la cita máxima, los jóvenes de Rafael Dudamel quisieron ir por más. Sintieron hambre. Sintieron ganas de gloria. Sintieron el deseo de ver flamear la bandera amarilla, azul y roja lo más alto que jamás se había visto.

Y así fue como salieron a disputar el primer encuentro ante Alemania. Con ese amor por el color vinotinto  que los tiñe y les infla el pecho de orgullo. Orgullo de representar a su nación. Representar en ese escudo a más de 30 millones de venezolanos, fuera cual fuera sus ideales. Ser 11 en la cancha pero vivirlo por todos. Y así fue como el 20 de mayo vencieron por 2-0 a los germanos, eternas potencias.

Después de esa gran primera alegría, llegaba el segundo encuentro. El rival, Vanuatu. Venezuela podía demostrar que estaba para grandes cosas y vaya que lo hizo, con una sensacional goleada por 7-0 que le aseguró la clasificación a los 16 mejores. Y en el último partido de la fase de grupo, ante México, los dirigidos por Dudamel batallaron hasta el final para ganar 1-0 y obtener el grupo B.

Habiendo igualado su mejor participación, llegando hasta los octavos de final pero, además, venciendo en sus 3 encuentros, anotando 10 goles y sin recibir ninguno, Venezuela debía enfrentar a Japón en la siguiente instancia. En un partido cerrado y parejo hasta el final, en el minuto 18 de la prórroga, su capitán, Yangel Herrera, ganó de cabeza y colocó el único tanto del partido que significó el boleto a cuartos de final.

Venezuela ya hizo historia en este mundial. Ya logró clasificar hasta donde nunca antes había podido hacerlo. Por si fuera poco, la Vinotinto igualó el record de Uruguay en 1979, con 4 victorias al hilo y sin recibir goles en contra. Y ahora llegará el momento de enfrentar a Estados Unidos el próximo domingo, donde nuevamente serán 11 representando a más de 30 millones. Y lucharán y dejarán la vida en cada balón disputado. Por que soñaron, y sueñan, con seguir dibujando sonrisas tras tantas tristezas. Por que bien lo saben ellos, que en su mayoría juegan en el fútbol de su país. Por que quieren más amor en tiempos de odio.

Be the first to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo no será publicada.


*