SAN TELMO: ¡FELICES 113 AÑOS, CANDOMBERO!

Por: Marcelo Patroncini

Tal vez la vuelta del fútbol no es la noticia más importante para uno de los históricos del fútbol argentino. A pesar de los vaivenes, su gente y sus dirigentes siempre le pusieron el pecho para mantener en alto el emblema de una entidad que cumple este 5 de marzo sus primeros 113 años de vida. Así el Candombero celebra no sólo que vuelva a rodar la pelota sino un aniversario más de un amor verdaderamente puro.

Corría el año 1904. Recién habían visto la luz instituciones como el Racing Club de Avellaneda y estaba en camino de forjarse un tal Barracas Central. La zona se convulsionaba de a poco porque aún no existían ni Boca Juniors ni Independiente. Pero fue el primer sábado de marzo cuando Francisco Pantarotto juntó a sus amigos en una enorme casa ubicada en la avenida Paseo Colón con el fin de fundar el Club Atlético San Telmo.

Su primer estadio se erigió donde hoy está el edificio del Diario Crónica pero en 1929 se instaló finalmente en Isla Maciel. Todo era euforia e incluso el Candombero tenía más socios que el Millonario y el Xeneize pero la década infame no sólo golpeó al país sino a la institución que crecía a pasos agigantados. Así fue con el club porteño que instaló sus raíces del otro lado del Riachuelo, estuvo durante 10 años alejado de todo.

Cual designio del destino, la refundación fue un 17 de octubre de 1942. Más tarde, para los peronistas, esa fecha se convirtió en el día de la lealtad. Y casi sin querer el vínculo entre su gente y el club se fortaleción aunque el General, Juan Domingo Perón, aún ni siquiera había asumido su primera presidencia. Al año siguiente se afilió a la Asociación del Fútbol Argentino y se codeó con los más grandes.

San Telmo le pudo ganar a Boca Juniors estando en Primera. Y también cuando ni siquiera el fútbol profesional también lo superó en masa societaria. Nadie puede discutir que se trata de una institución que llegó para quedarse en el corazón de los futboleros argentinos. ¡Felices 113 años, Candombero!