AFA: CONSECUENCIAS DE UN PARO, 69 AÑOS DESPUÉS

Fotos: Tapas de ediciones anteriores del diario Clarín

Por: Marcelo Patroncini

Había una vez un grupo de futbolistas que decidieron parar la pelota en pos de reclamar por sus derechos, por una mejora salarial y por los pagos atrasados. Encabezados por los profesionales más importantes de ese entonces, tomaron la decisión de no continuar con un campeonato y la AFA sancionó a aquellos que no se presentaron a jugar. Muchos pusieron juveniles mientras que, la falta de respuestas, generó un éxodo masivo de deportistas en busca de un torneo más ordenado. Cualquier paralelismo con la realidad no es mera coincidencia. Esto sucedió en 1948 y tiende a repetirse casi siete décadas después.

Eran épocas peronistas cuando los deportistas más famosos de ese entonces optaron por la huelga. Restaban cinco fechas para finalizar el torneo y Racing era el líder. Embanderados por Alfredo Di Stéfano y Adolfo Pedernera, presentaron el reclamo pidiendo cobrar una deuda. Pero la Asociación del Fútbol Argentino le hizo oídos sordos y emitió un comunicado rotundo. Y las consecuencias fueron profundas.

Muchos equipos salieron a afrontar lo que restaba de la temporada con juveniles. Justamente, el puntero, no se presentó directamente a jugar las últimas dos fechas y resignó el campeonato en manos de su eterno rival. Nada más, y nada menos, Independiente fue quien más sumó en las cinco jornadas restantes mientras desde Viamonte 1366 le descontaban cuatro puntos a quien supo ser el primero y años más tarde lograría el primer tricampeonato local.

Ante la falta de respuesta emigraron los cracks de ese entonces. Colombia fue un destino que albergó a jugadores de la talla de Julio Cozzi, el «Pipo» Néstor Rossi y el ya mencionado Pedernera. No importaron las voces de aquél entonces. Quien también hizo las valijas y se marchó fue la Saeta Rubia. Así que en este 2017 podrá hablar Diego Maradona o Lionel Messi, para poner un nombre a la altura de Di Stéfano, que si vuelve a ocurrir lo mismo el reglamento estará por encima de los apellidos.

Quita de puntos, juveniles en cancha, profesionales cansados, sueldos atrasados. Eso pasó en 1948 y se repite en 2017. Casualidades del destino con sesenta y nueve años de diferencia. Y un dato más. Aquél campeonato de Primera tenía también 30 fechas.