RACING 1 – TALLERES (CBA) 1: HUEVO PASADO POR AGUA

El Matador regresó a Primera tras doce años con un valioso empate en el Cilindro de Avellaneda. La Academia arrancó perdiendo por un grosero error de Agustín Orión pero logró reponerse con el empuje de Marcos Acuña que, en el comienzo de la segunda parte, igualó las acciones para el 1 a 1 final que significó un reparto de puntos en el debut.

Racing empezó la contienda arrinconando a Talleres de Córdoba. Tres tiros de esquina en dos minutos eran un dolor de cabeza para los dirigidos por Frank Darío Kudelka que no podían salir de su área ante el asedio de la escuadra de Claudio Úbeda. Sin embargo, el local pagó muy caro estar adelantado y el estado del terreno de juego también le pasó factura.

Iban nueve minutos cuando Sebastián Palacios trepó por la banda derecha y, prácticamente sin ángulo, probó a Orión quien intentó contener el esférico pero se le escurrió por debajo de las piernas. Semejante error sacudió al dueño de casa que entró en una meseta y perdió el ritmo que había mostrado hasta que el tanteador estaba cerrado. Y el que entendió cómo jugarlo fue «La T» que con el «Cholito», Pablo Guiñazú, y Fernando Godoy en el mediocampo, supieron como frenar cualquier tipo de creación del conjunto local.

Sobre el final del primer tiempo Orión se reivindicó y salvó un mano a mano justamente ante Palacios. Racing sólo tuvo una oportunidad para emparejar las acciones cuando Santiago Rosales exigió a Guido Herrera quien respondió desviando el esférico al tiro de esquina. Así Talleres entraba al descanso con un triunfo que tenía gusto a regalo pero en el que nadie le podía recriminar la validez del mismo.

La Academia necesitaba reaccionar urgentemente para cambiar la historia. Y toda la complementaria fue del conjunto del «Sifón» Úbeda que no sólo consiguió la parda sino que, hasta incluso, mereció la victoria. A los 7 Acuña ejecutó un tiro libre en el que todos hicieron vista y estampó el 1 a 1 en el Cilindro. Empujado por su gente, el dueño de casa fue con todo al ataque. Leandro Grimi pudo marcar la diferencia con una palomita que se fue apenas por encima del travesaño. Más tarde Lisandro López en una definición fenomental dejó la pelota en el techo del arco y por último Herrera salvó con la rodilla un intento de Lautaro Martínez.

Talleres de Córdoba aguantó estóicamente en Avellaneda y se llevó un punto en su retorno a Primera. Racing fue más pero pagó caro el error de su arquero y su premio fue la entrega del «Huevo» que, pasado por agua, consiguió el 1 a 1 para que el debut no sea sin unidades como sucedió la temporada pasada.

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