Partidos del día de hoy

EDITORIAL: ¿Y SI NOS VOLVEMOS LOCOS?

Foto: www.girabsas.com

Alguna vez una bandera lo despidió con una frase inmortal: “el tiempo te dará la razón”. Lo cierto es que desde el 14 de septiembre de 2004 a la actualidad pasaron más de cuatro mil trescientos días sin ver al “Loco” con el buzo de entrenador de la Selección Argentina. Y aunque, en ese entonces, eran épocas donde el oro olímpico por primera vez en la historia no lograban cicatrizar la herida del Mundial de Japón y Corea del Sur, la falta de logros del elenco Albiceleste terminaron dándole la derecha.

De César Luis Menotti a la fecha pasaron diez técnicos que comandaron al combinado nacional. Gerardo Martino fue quien tuvo mayor efectividad, lo siguió Marcelo Bielsa. Dicho esto, qué importa entonces si el entrenador es de Newell´s, de River, de Estudiantes o de esas comparaciones que suele realizar el argentino promedio cuando se cansa de un ciclo. Permítame ser “políticamente correcto” como supo manifestarse el rosarino en alguna conferencia de prensa. Si es Leproso y le da un campeonato a Argentina después de tanta malaria, creo que hasta el más Canalla apretaría el puño y deslizaría por lo bajo un “¡Ñubel, Carajo!”

En la Selección dirigió 85 partidos de los cuales ganó 56, empató 18 y perdió tan sólo once. Tres derrotas fueron contra Brasil, una ante Holanda. También cayó con Colombia la noche que Martín Palermo erró tres penales. Otra vez, y tal vez, la más recordada fue frente a Inglaterra en una actuación que dejó un gran manto de dudas. No tuvo ni a Diego Maradona ni a Lionel Messi, su conducción fue un sánguche entre los dos más grandes creadores de fútbol que dio el país en su era contemporánea. Se las rebuscó y nunca cambió sus principios: defender atacando.

Argentina, bajo el mando de Bielsa, anotó 164 goles y tan sólo recibió 70. Con estos números, es indiscutido. “No permitan que el fracaso les deteriore la autoestima” sostuvo el Loco. Y aunque su regreso aparente ser más un sueño que una realidad, él mismo nos enseñó que “todo está permitido, menos dejar de luchar”.

Es trabajo de la Comisión Normalizadora y de todos los dirigentes ir en búsqueda de él, ofrecerle un trabajo serio y a largo plazo. El hombre del chupetín, el que se sentó arriba de un vaso de café caliente, el que Chile le regaló una bandera enorme en forma de agradecimiento, el que transformó el fútbol trasandino, el que sin nada llevó al Athletic de Bilbao o al Olympique de Marsella a pelear por todo. Bielsa merece una nueva oportunidad aunque muchos lo cuestionen. Él mismo lo dijo alguna vez: “un hombre que tiene ideas nuevas es un loco, hasta que sus ideas triunfan”.

El esfuerzo es ahora. Déjennos enloquecernos al menos una vez más.

Be the first to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo no será publicada.


*