NEWELL’S 0 – ROSARIO CENTRAL 0: NUEVAMENTE VIOLENCIA EN LA IDA DE LOS CUARTOS DE FINAL DE LA COPA SANTA FE

Por: Administrador

En la primera edición de la Copa provincial, Copa Santa Fe, por la ida de los cuartos de final, Newell’s Old Boys y Rosario Central que jugaron con las reservas, empataron sin goles en un nuevo cotejo del clásico rosarino en el Estadio Marcelo Bielsa con arbitraje de Silvio Trucco que debió parar la continuidad del partido en dos ocasiones por corridas y peleas en la popular local. El duelo de vuelta será en el Gigante de Arroyito el próximo domingo para determinar quien pasará a la semifinal del certamen que jugará frente a Central Córdoba o Sportivo Las Parejas.

En cuanto a lo futbolístico, el partido tuvo poco y nada, como suele suceder en los clásicos rosarinos de Primera División últimamente, lo más claro fue del local, con un buen anticipo de Matías Tissera en el primer palo que estuvo cerca de meterse en el arco y un mano a mano de Milton Treppo que controló muy bien el arquero Eduardo Ledesma. Sobre el final, el defensor del «Canalla» Marcos Martinich vio la roja por un codazo sobre Lionel Monzón. En la segunda parte, que tardó media hora en empezar debido a los disturbios, el equipo dirigido por Juan Pablo Vojvoda continuó siendo superior pero no encontró la manera de marcar y así se selló el 0 a 0 que se definirá la semana que viene.

En cuanto a los incidentes, Silvio Trucco tuvo que detener el partido en dos ocasiones: La primera fue antes de comenzar el segundo tiempo y se produjo por corridas y disturbios entre los hinchas de Newell’s. La «Lepra» habrían mostrado armas de fuego en la popular, en medio de una interna por disputas de poder. Ante esta situación actuó la policía rosarina y decidió abrir el ingreso a la platea, para que los simpatizantes que quedaron en el medio de la supuesta disputa de la barra pudieran escapar de la zona. Tras la reanudación, Trucco volvió a frenar el encuentro cuando estaba llegando a la media hora del segundo tiempo. Esta vez, por distintas personas que estaban subidas al alambrado. Allí, todo el estadio reaccionó en contra de la barra y se unió en un mismo grito: «Que se vayan todos, que no quede, ni uno solo». Los incidentes no pasaron a mayores y el partido finalizó.

Foto: Vía @lacapital