DEPORTIVO MORÓN: «NOS ENCONTRAMOS CON QUE LA FERRARI NO TIENE RUEDAS»

El domingo 5 de junio el Deportivo Morón eligió un nuevo presidente. En verdad el voto fue para un viejo conocido que se quedó con el 48 por ciento de los votos seguido por la lista de Roque Capricciuolo con el 27% y la de Pablo Sauro con el 19%. Alberto Meyer, gran triunfador en el escrutinio, se convirtió por quinta vez como máximo mandatario en la entidad del oeste y, en su vuelta a la Asociación del Fútbol Argentino como dirigente en actividad, conversó con Vermouth Deportivo sobre el presente del Gallo.

Vermouth Deportivo: Comienza su quinta presidencia en el Deportivo Morón, Usted levantó una quiebra en el club, ¿cuál es el motivo del regreso?
Alberto Meyer: Justamente lo veo muy devaluado, en política, en cosas que pasaron, en el traslado del estadio que no es el verdadero folclore del Deportivo Morón. Ahora venimos para ver si podemos acomodar un poco los estantes. Hay que terminar el traslado del estadio, legalmente tenía que estar el 13 de diciembre terminadas las obras y no está ni la mitad. El mini-estadio era una fuente de recursos que nosotros originalmente habíamos estipulado para sustentar semejante elefante blanco. Ahora nos encontramos con que la Ferrari no tiene ruedas, no camina, y los gastos están. Hay muchas cosas que no han quedado muy bien, hay mucha gente que ha cometido errores y venimos a ver si los podemos subsanar. Venimos por lo nuestro, por el club. Empezó un fideicomiso en el cual las obras están sin terminar, hay un responsable y hay que cumplir.
VD: A eso hay que sumarle 26 años sin títulos en cuanto a lo futbolístico. Se pueden conseguir en otros deportes pero en el fútbol la gente ya exige un campeonato…
AM: El fútbol es lo que más motiva a la gente en Morón, es la pasión. Las demás son actividades interesantes que a la familia le gusta pero al Gallito de Morón lo motiva todo el fútbol. A mi se me escapó allá en Varela, el 3 de junio de 2006, en el descuento, ganando 3 a 1. Al otro día justamente me tocó viajar en el avión al lado de Lemme (José, presidente de Defensa y Justicia). Él tenía la cara que lloraba porque ya se iba al descenso y yo todavía estoy pagando los fuegos artificiales que encargué. Me acuerdo que ese día entraba la hinchada, se subieron al alambrado y los convencieron para que se vuelvan. Yo quería que se quedaran, no podían (risas).
VD: Es que si hubiesen invadido, se terminaba la historia y Morón subía al Nacional B…
AM: ¿Quién va a jugar dos minutos? Nadie. Y bueno, en dos minutos nos empataron.
VD: Aquellos dos minutos hace diez años y ahora a Morón le faltaron diez minutos de un partido con Riestra que podían haberlo dejado con chances hasta la última fecha.
AM: Es que no sé porqué tomaron esa medida. Quedaban minutos importantes por jugar, hoy nos harían falta esos 10 minutos. Si ganaba Morón estaba igual que Atlanta y no sé cómo se tomó esa medida. Acá realmente el representante nuestro no luchó. Lo mismo que estar jugando los martes, los lunes. Está bien, no han hecho bien los deberes, la seguridad brilla por su ausencia. Nosotros, en mis tiempos, las cosas funcionaban ahí adentro. O sea, había orden institucional y puertas adentro. Ahora no podés manejar el vandalismo afuera porque es imposible de manejar. Pero por eso, venimos para ver si podemos acomodar eso y las dos asignaturas pendientes: terminar el micro-estadio y ver si nos toca, al estar ordenados, poder subir.
VD: Y por lo que deslizó también otra asignatura es jugar sábado o domingo…
AM: Claro, alguna vez nos va a tocar jugar un sábado. Morón es de los sábados, no puede ser Morón de los martes y de los lunes.
VD: Hay un tema que no podemos eludir y es lo que sucedió con Javier Rossi. Si bien pueden alegar que son otra dirigencia, es un tema no menor para Morón.
AM: No hay que abrirle la puerta a cualquiera. Estando en el club sabés quién entra porque eran caras conocidas que iban de visitante, que iban a todos lados. Yo creo que no sirve ese tipo de relaciones amistosas con gente que no está a la altura de las circunstancias. A mi me parece que eso se tiene que terminar y el Estado tiene que colaborar para eso. Yo llego al club y me encuentro con que nos piden 90 mil pesos de policía nada más que para jugar con los socios, a dónde van a parar las arcas del club. Puede ser porque no se hayan portado bien y no puedo prejuzgar pero vamos a luchar para ordenar la cosa y que tengamos los gastos acordes con los ingresos porque sino estamos listos.
VD: Ganó las elecciones y su primer partido fue con triunfo ante Villa San Carlos. ¿Arrancó con el pie derecho esta gestión?
AM: Pienso que sí aunque siempre ganar es bueno, siempre se juega para ganar. Pero ya es una lástima porque hasta ayer cuando faltaban cinco o diez minutos teníamos esperanzas. Pero bueno, el fútbol es así. Vamos a luchar para ver si podemos subir.

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