RIVER – HASTA SIEMPRE, TRAPITO QUERIDO

Foto: Matías Carreño Vazquez

El encuentro entre River y Gimnasia marcó el adiós de Marcelo Barovero ante su público, en el Monumental. El N° 1 salió reemplazado a los 45 del segundo tiempo, ganándose la ovación y los gritos de los cuatro costados del estadio, agradeciéndole al arquero por su trabajo en el Millonario. «Trapito» defendió la valla en 167 partidos, manteniendo el invicto en 71 juegos y ganando 6 títulos (2 locales y 4 internacionales).

La historia de Marcelo Barovero y River comenzó por julio del 2012. Tras haber logrado el ascenso, el técnico por aquel entonces, Matías Almeyda, fijaba los ojos en el arquero de Vélez, quien había logrado dos títulos en el Fortín y hasta ganado la convocatoria del técnico de la Selección, Diego Armando Maradona, para encuentros amistosos.

El 12 de agosto de 2012, Barovero comenzaría a escribir sus páginas en la historia del equipo de la Banda en la victoria por 2-0 ante Estudiantes, en La Plata. Luego de aquel encuentro, «Trapito» lograría adjudicarse la titularidad de uno de los equipos más grandes de Argentina por 4 años ininterrumpidos, debiendo salir sólo por motivos de causa mayores, las lesiones.

Tras la salida de Almeyda como DT del Millonario, Ramón Díaz fue quien asumió en su reemplazo y ratificó a Barovero en el arco. Con el «Pelado» como DT, Barovero celebraría su primer título con el Millonario quedándose con el Torneo Inicial 2014. Unas semanas más tarde, River venció a San Lorenzo en la SuperFinal por 1-0, con gol de Germán Pezzella, significando el segundo título para el arquero con la Banda.

Por diferencias con la dirigencia, Ramón Díaz dejó su cargo como entrenador y Marcelo Gallardo lo sucedió en el cargo. Junto al «Muñeco», Barovero viviría sus días más felices en el Millonario, donde lograría los títulos de la Copa Sudamericana 2014, Recopa Sudamericana 2015, Libertadores 2015 y Suruga Bank 2015.

Si bien las atajadas de Barovero habían sido fundamentales en los títulos del Millonario, el arquero se ganó un lugar en el corazón de todos y cada uno de los hinchas el 28 de noviembre de 2014. Aquel día, River enfrentaba a Boca en el partido de vuelta correspondiente a los cuartos de final de la Copa Sudamericana. En ese juego, Ariel Rojas cometía un infantil penal a los 14 segundos de juego. Emanuel Gigliotti se hizo cargo de la ejecución pero Barovero, con una brillante atajada sobre su izquierda, evitó el gol del rival. Luego, con el gol de Leonardo Pisculichi, el Millonario eliminó al Xeneize y comenzó con una gran seguidilla de títulos internacionales.

Su fundamental atajada en el superclásico ante Gigliotti le valió ganarse el mote de «ídolo». Pero el nivel de Barovero continuó en alza partido tras partido y, tanto en la Recopa como en la Libertadores, el papel de «Trapito» fue fundamental para permitirle al Millonario volver a gritar campeón. De la mano, Barovero y River continuaron dando vueltas olímpicas y la gente lo aclamaba y ovacionaba en cada uno de los partidos que jugaba en el Monumental.

Por ganar la Copa Libertadores, River debía jugar el Mundial de Clubes en Japón a fin del 2015. Tras eliminar al Sanfrecce Hiroshima en las semifinales gracias a las atajadas de «Trapito» y el gol de Lucas Alario, el Millonario enfrentaba a Barcelona en la final del máximo certamen a nivel clubes. En dicho partido, Barcelona venció sin problemas por 3-0 al conjunto argentino, pero el recuerdo de Barovero, como de cada uno de los hinchas, perdurará para siempre.

El 2016 no sería un año fácil para River. Apuntando todos los cañones a la defensa del título de la Copa Libertadores, el Millonario cedió mucho terreno en el certamen doméstico y se despidió rápidamente por malos resultados. En el plano internacional, River superó la primera instancia sin muchas complicaciones pero, para sorpresa de todo el mundo futbolero, el equipo de Gallardo quedó eliminado a manos del débil Independiente del Valle en octavos de final, quien hizo historia y despidió al campeón defensor del certamen.

Después de la eliminación copera, Barovero comunicó su decisión de no renovar contrato con River y emigrar a nuevos destinos. Tras varias idas y vueltas, donde el arquero no comunicaba su decisión final, «Trapito» decidió ponerle punto a su historia en River e ir a jugar al exterior por primera vez en su carrera.

Este sábado,  Marcelo Barovero disputó sus últimos 90 minutos en el Monumental, con el cariño de miles y miles de hinchas que lo ovacionaron y le dedicaron cánticos desde el primer minuto del partido. Y a los 45 del complemento, Gallardo decidió reemplazar al N°1 por Augusto Batalla para que reciba el aplauso de todo el estadio. Con lagrimas en los ojos, «Trapito» dejó el terreno de juego, tras abrazarse con cada uno de sus compañeros, y se dirigió al banco de suplentes donde el DT, Gallardo, le dio un fuerte abrazo de reconocimiento y gratitud por sus labores.

Sin lugar a dudas, Barovero se ganó un lugar en la historia grande del Millonario, colocándose a la altura de figuras como Amadeo Carrizo o Ubaldo Matildo Fillol. Con 167 juegos, donde recibió 144 goles y mantuvo su valla invicta en 71 oportunidades, Barovero se despidió de su gente marchándose a nuevos destinos.

Aún resta el juego con Arsenal como visitante, pero lo cierto es que Marcelo Barovero no volverá a pisar el Monumental, al menos, por unos años. Nuevos horizontes se le vienen al arquero, nuevos desafíos al Millonario. Luego de 4 años de entera dedicación y esfuerzo, defendiendo los colores de la Banda, «Trapito» se va de River. Hasta pronto, Barovero, River te extrañará…

 

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